sábado, 3 de diciembre de 2016

La Negra Graciana - Moliendo Café Aux Portales (2004)


Esta es una reposición de un post de Ana publicado aquí.

Desafortunadamente, Graciana Silva García (1939 - 2013), artísticamente conocida como "La Negra Graciana", quien fuera una cantante y arpista mexicana intérprete de sones jarochos, falleció hace un par de años. Proveniente de una familia de músicos, desde muy pequeña Graciana tuvo contacto con la música veracruzana. Su padre era jaranero, su madre cantaba e improvisaba versos, su hermano Pino Silva toca la jarana, el violín y canta (formó parte de su grupo de músicos) y algunos de sus tíos son arpistas también. Aprendió a tocar el arpa a la edad de 10 años, cuando su padre (a cambio de un lechón), le pidió a un arpista ciego llamado Rodrigo Rodríguez que le enseñara a tocar el arpa a su hijo Pino Silva (hermano de Graciana).


Ella, mientras Pino escuchaba las lecciones, tomaba una silla y aprendía las posiciones de los dedos. Furtivamente, tomaba el arpa y repetía las lecciones de su hermano, de manera tan virtuosa que Rodríguez dijo: "Quien va a aprender es la chiquilla, el niño no." "Cuando el cieguito empezó a afinar el arpa, sentí como si me diera un salto el corazón. Fue entonces que me dije: yo voy a tocar el arpa", afirmó Graciana años después. Estuvo casada en dos ocasiones y tuvo ocho hijos. En la juventud de Graciana, su padre la llevaba a las tradicionales fiestas de la región para tocar con su grupo musical, con el que se ganaba la vida. El público se maravillaba de que una jovencita pudiera tocar el arpa con tal sensibilidad y dominio. La fama de Graciana se extendió por los alrededores de Veracruz.


Su maestro Rodrigo Rodríguez siempre se mantuvo como su guía, y ella rechazó ofertas de otros músicos que le ofrecían enseñarle otras técnicas. "Yo sólo puedo hacerlo de la manera que me enseñaron; feo o bonito, es mi forma de tocar. Mis esperanzas y entusiasmo siempre han salido del arpa. Simplemente, me viene del corazón." Al principio tocaba el arpa con los arpegios usuales, hasta que muy pronto tuvo la destreza necesaria para los rápidos cambios e improvisaciones, que se convirtieron en su sello característico. Ella es también conocida por sus décimas (diez versos alineados) cantadas, en su mayoría improvisadas, siempre con humor y una pizca de ironía, que hablan de los temas cotidianos, especialmente los romances y el amor a sus propias tradiciones.


Durante muchos años recorrió con su arpa casi todos los bares del puerto de Veracruz, lo cual le valió para ser conocida por la gente que frecuenta los portales de la calle de Lerdo. En uno de esos bares conoció a Eduardo Llerenas, productor musical y fundador de la disquera independiente Discos Corasón, quien quedó sorprendido por la gracia de su voz, ingenio y virtuosismo. Llerenas regresó varias noches consecutivas y le propuso hacer una grabación. Graciana aceptó, y en 1994 grabaron su ópera prima: "La Negra Graciana, Sones Jarochos con el Trío Silva", en compañía de su hermano Pino Silva, Zeferino Romero en el requinto y su cuñada Helena Huerta, quien es también arpista y posee una pequeña granja de guajolotes que utilizó como un improvisado estudio de grabación. En este lugar grabaron 18 canciones tradicionales y muy antiguos sones jarochos, que el padre de Graciana había amado en su época, como El Siquisirí o El Balajú.


Este álbum le valió a Graciana y a su trío ser invitados a tocar en prestigiosos teatros de Europa y América como el Royal Festival Hall y el Barbican de Londres, el Harbour Centre de Toronto y el Theatre de la Ville de París. En este último se grabó su segundo álbum "La Negra Graciana: En vivo desde el Theatre de la Ville, París", lanzado en 1999. El repertorio musical de Graciana fue extenso; ejecutó piezas de gran tradición y antigüedad, como El Colás, La Bruja, El Siquisirí, La Bamba, El Torito, La Candela, La Guacamaya, El Cascabel, El Conejo y La Indita, entre cientos más. En sus actuaciones, Graciana aparecía con un típico ensamble de son jarocho. Además de su arpa jarocha, dos jaranas, un requinto y una guitarra de cuatro cuerdas.


Los sones de México siempre se han asociado con ciertas tradiciones de danza, por lo que los conciertos de Graciana incluían bailarines siempre que era posible, que contribuían a los ritmos con sus zapateos, estos últimos ejecutados por su hija menor, Guadalupe Córdoba, quien formó parte del ballet folklórico de la Universidad Veracruzana. Graciana definía su estilo de tocar el arpa como "a lo antigüito". Su forma era más lenta y menos recargada que la de varios de sus colegas, que desde los años 50 han estado tratando de hacer el son jarocho más bonito y comercial. Rara vez utiliza el arpa como instrumento solista, más bien la usa para acompañar a sus décimas en las que ella y su hermano Pino reflexionan sobre todo y todos. Aquí un video de abril del 2001, con "La Negra Graciana" en el programa "Conversando con Cristina Pacheco":


Descanse en paz Graciana Silva García!


Repertorio:

01 - La Morena (A Woman With Tan Skin)
02 - Estampas Jarochas (Jarocha Images)
03 - La Bamba
04 - El Tilingo Lingo
05 - La Guacamaya
06 - El Torito Jarocho (The Little Bull Jarocho)
07 - El Puntalito (The Little Morsel)
08 - El Pájaro Cú (The Bird Cú)
09 - Moliendo Café
10 - Canto a Veracruz (Song to Veracruz)
11 - El Querreque
12 - El Cascabel (The Tinker Bell)
13 - La Iguana (The Iguana)
14 - El Siquisiri
15 - María Chuchena
16 - El Ahuelulco
17 - El Balajú

A bailar!

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Banda de Tlayacapan - Danza de los Chinelos, Jarabes y Sones para los Toros (2005)


En el estado de Morelos existe la banda de viento más antigua de todo el país, que no sólo mantiene viva la música indígena sino que también se ha convertido en un ícono cultural del estado e incluso fue nombrada Embajadora de la música tradicional: La Banda de Tlayacapan. La Banda de Tlayacapan, también conocida como la Banda Brígido Santamaría, inició en 1870 bajo la dirección de Vidal Santamaría quién junto a Juan Chillopa reunieron a familiares y amigos para integrarla. La banda creó una gran tradición, influenciando la formación de otras bandas de la región, hasta que en 1910 se disolvió al iniciar la revolución.


En 1916, Cristino Santamaría, uno de los hijos de Don Vidal, vuelve a formar la  banda, esta vez, lo hace con jóvenes adolescentes entre los que se encontraba su hijo Brígido Santamaría, de 11 años. Durante ese tiempo, la banda acompaña al Gral. Emiliano Zapata en su lucha revolucionaria, pues antes de formarla, Cristino SantaMaría ya era Teniente Coronel Zapatista. Cuando muere Zapata, los integrantes de la banda trabajan de músicos, lo que les permite tener un mejor ingreso que si sólo se dedicaran a labrar sus tierras, en ese momento Brígido ya tenía 20 años y como ya manejaba varios instrumentos, comenzó a trabajar en la notación musical de “La danza de chinelos”, en “Sones y jarabes para los toros”(que se interpreta en los jaripeos de Morelos) y en la música fúnebre; todas estas composiciones forman parte de las tradiciones que se conservan con gran arraigo en Tlayacapan.


Brígido también se dedicó a enseñar música a sus hijos, sobrinos e incluso a varias comunidades de la región, logrando así, que con el tiempo la banda creciera y fuera la gran invitada a las fiestas de todos los pueblos del estado. Y formando simultáneamente otras bandas en los pueblos del norte de Morelos. Dicen que después de largos años de trabajo musical, don Brígido SantaMaría guiado por su instinto y un mal presentimiento decide otorgar formalmente la batuta y dirección de la banda a su hijo mayor Carlos Santamaría, el dia 30 de Noviembre de 1974; a los pocos meses, el 24 de Mayo de 1975, fallece don Brígido Santamaría.


Continuando con los ideales de Don Brígido, la banda continúa su labor educativa inculcando los valores tradicionales a sus miembros, además ahora ya es una banda mixta, pues en sus orígenes estaba formada exclusivamente por integrantes masculinos otro, por lo que ahora es una banda diversa pero también continúa preservando la filosofía de su fundador:

"Ser músico es ser guardianes de la tradición, es ser semilla que se siembra y encierra la continuidad… Ser músico nos da el mensaje de la vida, porque a través de la música manifestamos nuestros sentimientos, y nuestras emociones, nuestras alegrías nuestras tristezas y nuestra imaginación. Ser músico es un compromiso que va más allá de si mismo, es un compromiso con otros músicos y con la comunidad … porque la música es eso un elemento que une, que integra. Por eso decimos que ser músico es un compromiso con nuestro pueblo y con nuestra gente."


La tradición familiar se conserva: Hijos, sobrinos, nietos y bisnietos de Don Brígido continúan formando parte de la Banda, la cuál ha adquirido su nombre en honor a la labor que él realizó.
Cuando la banda fue dirigida por el maestro Carlos Santamaría Pedraza, este se dedicó a recopilar la música tradicional popular que solo se había manteniendo en la historia mediante la memoria y, siguiendo el ejemplo de su abuelo, ha buscado la forma de realizar diversas grabaciones para conservar estas históricas piezas musicales.  Actualmente, la Banda interpreta un amplio repertorio que incluye marchas, valses, canciones rancheras, sones, danzones, pasos dobles, boleros, popurrís, polkas, oberturas, abajeños, sonecitos y pirekuas, con algunos arreglos musicales de su actual director y coordinador Cornelio Santamaría. La Banda se presenta en festivales de gran difusión así como en eventos especiales, foros diplomáticos, congresos, programas de radio, cine y televisión; fiestas y ferias de varios estados de la Republica Mexicana y en eventos internacionales. Aquí un video con la semblanza de esta banda:


Información actualizada de la Banda de Tlayacapan pueden encontrarla en http://www.bandadetlayacapan.mx/. Esta banda la conocí gracias al disco 8 de la colección de la Fonoteca del INAH, muy recomendable!

Repertorio:

01 - Danza de los Chinelos - Bloque 1
02 - Danza de los Chinelos - Bloque 2
03 - Danza de los Chinelos - Bloque 3
04 - Danza de los Chinelos - Bloque 4
05 - Danza de los Chinelos - Despedida
06 - El Apache
07 - Candil sin Petróleo
08 - La Tuza
09 - Jarabe Campechano
10 - El Perro Huesero
11 - El Chilito
12 - Juana no Vayas a Misa

domingo, 27 de noviembre de 2016

Manantial Sonoro de México: Grabaciones de Campo, René Villanueva (2008)


"Que se entienda de una vez: México sin sus indios no es México,
porque ellos y sólo ellos representan la identidad mexicana"
René Villanueva, junio de 1999

Grabaciones documentales realizadas por René Villanueva, músico, investigador, escritor y pintor, que quiso ofrecer una visión de la música tradicional mexicana, poniendo especial énfasis en el valor de la música de los pueblos indígenas del país. Cito a continuación la presentación del disco que escribió Juan Carlos Castellanos:

A lo largo de más de 40 años René Villanueva (Oaxaca, 1933-2001) se dedicó, como pocos, a la investigación y difusión de nuestras raíces musicales con una innegable particularidad: él no se limita a registrar la música, sistematizarla y clasificarla para luego darla a conocer al grueso de la población. No. El investiga y esa investigación completa, documentada y debidamente explicada, la ofrece al público. De esa manera, aún los que poco o nada saben de la entienden de música, la entienden,  la asimilan ... y adoptan. Esa es la clave y valía de su trabajo. La mayoría de las 56 etnias que habitan el territorio nacional han sido visitadas por él, convencido de que ahí, justamente entre ellas, se encuentra el verdadero tesoro musical de México. En ellas, me lo dijo en aquella oportunidad, "he encontrado la belleza, el arte, la sensibilidad y el cosmos de esos compatriotas, valores que deberían ser de todos nosotros" . Su trabajo está ecaminado, además, a acercamos a esa gente creativa. Tan sólo para grabar la flauta indígena mexicana recorrió 11 mil 700 kilómetros, muchos de ellos a pie. En esos andares envuelto por el sol, en medio de fuertes vientos o bajo la insistente y tupida lluvia, René Villanueva ha realizado grabaciones in situ, en las fiestas, con los maestros indígenas de la danza. El músico, investigador, folclorista, pintor y escritor que es este hombre, ha puesto al descubierto a los seres humanos que son los indígenas. Así proclama no más "autores anónimos", no más "música de inditos"; él les ha dado nombre y rostro; como al joven flautista chontal Fredy Román Arias. originario de Tuxpa, Tabasco.

Por todo eso y más, gracias, René.


Realmente este disco es una muestra del espectro musical de la música tradicional mexicana, particularmente de los estados de Michoacán, Oaxaca, Veracruz, Sonora, Sinaloa, Guerrero, Jalisco, Chiapas y el Valle de México.


Repertorio:

01 - Cara de Pingo
02 - Nissiaba Ne Bapu
03 - El Llorar
04 - Son de los Caballeros
05 - Sialima Barco
06 - El Verde
07 - Estampas
08 - Las Olas de Mar
09 - Pascola y Venado
10 - La Hierbabuena
11 - La Chachalaca
12 - Los Viejitos
13 - Son Istmeño
14 - Parachicos
15 - El Pañuelo
16 - La Visita
17 - Chupacoroso
18 - La Maquinita
19 - María Carmelita
20 - Pascola
21 - La Media Calandria
22 - Alabado


INAH 38 Atención pongan señores -El corrido afromexicano de la Costa Chica

INAH 38 Atención pongan señores -El corrido afromexicano de la Costa Chica


Rosas, Silvia, "¡Pongan atención señores! Que este es el corrido de los afromexicanos...", Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), México, 23 de febrero de 2001.

Investigación en la Costa Chica

Les voy a canta' un corrido 
si me prestan atención; 
versos que le compusieron 
a Tacho con Odilón 

El interés por las comunidades afromexicanas establecidas en la Costa Chica del país, que abarca parte de los estados de Guerrero y Oaxaca, llevó al etnólogo Gabriel Moedano Navarro, investigador de la Fonoteca de INAH, a convertir su estudio sobre esta cultura en un proyecto vitalicio, y uno de los productos de este largo y permanente trabajo se presentará en breve bajo el título Atención pongan señores... el corrido afromexicano de la Costa Chica.

El fonograma número 38 de la serie Testimonio Musical de México es una muestra de una larga recopilación de las tradiciones orales y musicales de los afromexicanos que el etnólogo realizó a través de sus investigaciones de campo, iniciadas desde hace más de tres décadas, y tiene como objetivo el rescate, estudio y difusión de estas expresiones.

Siguiendo la vena del doctor Gonzalo Aguirre Beltrán, primero en sentar las bases científicas para la investigación de la población negra en nuestro país y señalar la importancia del corrido por su carga social y su calidad literaria, el etnólogo Moedano Navarro se ha dedicado a estudiar en los últimos años las tradiciones orales y musicales de estas comunidades.

Explicó que se les denomina afromexicanos por ser el resultado de una mezcla entre los esclavos africanos venidos a América y establecidos en la Nueva España, y los habitantes de esas tierras. El fonograma Atención pongan señores... el corrido afromexicano de la Costa Chica difunde la expresión regional de una tradición lírica narrativa que desde los años sesentas el investigador Vicente T. Mendoza (†) auguraba que iba a desaparecer: el corrido.

 Este es el género más significativo, junto con la chilena, de las comunidades de origen africano fácil de identificar física y culturalmente, que se ubican en el área conocida como la Costa Chica, litoral que se extiende desde San Marcos, al sur de Acapulco y hasta Huatulco, en Oaxaca.

"Estas once composiciones fueron grabadas en sus contextos naturales, por lo que no son producto de un trabajo de rescate en el taller, sino de expresiones espontáneas captadas en el momento de ser vividas", dijo Moedano Navarro.

Se pretende que las composiciones sean gozadas por otras audiencias, al tiempo de poner el material a disposición de su auditorio original, ya que algunas veces las letras han sido olvidadas o son recordadas parcialmente; esto con el fin de contribuir a la recuperación y conservación de la memoria histórica e identidad étnica de los afromexicanos de la Costa Chica. "Los corridos son historias cantadas. Un corrido es mejor entre más detalles del suceso ofrezca y esa es una de las características del afromestizo, donde en muchas ocasiones se narran acontecimientos recientes de personas conocidas y hay una gran fidelidad a los hechos, ya que existe un gran ingenio para la expresión oral y para el juego de palabras". Antiguamente el escenario del corrido eran las cantinas improvisadas llamadas chachacuales.

Durante la ejecución se bailaba, se gritaba y había interjecciones de aprobación o desaprobación. En la actualidad los contextos sociales del corrido se ubican en reuniones de amigos afuera de las tiendas de los pueblos, durante las concurrencias en el jardín o plaza del pueblo, o en una fiesta particular.

El personaje central de los corridos regularmente es un "gallo", hombre valiente y desafiante que por sus hazañas se distingue del resto, y con estas composiciones se contribuye a reafirmar el modelo de masculinidad afromestiza caracterizada por su agresividad, explicó el investigador. En su mayoría, los temas de las canciones se refieren a historias de valientes, bandoleros, raptos, persecuciones, alevosías y asesinatos, sólo en una pequeña cantidad se relatan accidentes, desastres y asuntos más cotidianos.

Las creencias en lo sobrenatural es uno de los elementos que en ocasiones aparece reflejado en el corrido afromexicano. En el corrido en general, casi siempre la mujer ocupa un lugar secundario dentro del relato, sus apariciones están relegadas al papel de amante, soldadera y madre. Aunque en el fonograma se han incluido algunos corridos donde la mujer es el personaje central, su historia no siempre es afortunada.

"Los trovadores o compositores, como se les conoce, son a veces testigos presenciales, familiares o amigos que reconstruyen el hecho violento, heroico o chusco, parte esencial de la microhistoria, con sus formas poéticas tradicionales", explicó el investigador. Agregó que los intérpretes de los corridos pueden ser aquellos que por su competencia artística y por la ejecución musical son solicitados por la comunidad, también existe un grupo que es aficionado.

En el fonograma está incluido un cuadernillo con varios apartados de esta larga investigación.

Atención pongan señores... el corrido afromexicano de la Costa Chica, será presentado en breve como un esfuerzo más del trabajo de rescate del patrimonio intangible de la Fonoteca del INAH así que...

Ya con ésta me despido, 
mañana salgo temprano; 
el que trovó este corrido 
fue gracias al maestro Moedano



Repertorio
·         El barco de la viuda : corrido, Roca Blanca, Oaxaca / Lorenzo Cisneros, voz ; Cándido Silva, guitarra (2:57)
·         Moisés Colón : corrido, Huehuetán, Guerrero / Manuel Magallón, voz and requinto (4:40)
·         Herminio Chávez : corrido, Roca Blanca, Oaxaca / Lorenzo Cisneros, voz ; Cándido Silva, guitarra (3:15)
·         Alfonso Cruz : corrido, Huehuetán, Guerrero / Manuel Magallón, voz and requinto (4:26)
·         Gomesindo (Gumersindo) Pastrana : corrido, Río Grande, Oaxaca / Cándido Silva, voz y guitarra (7:50)
·         Quintala : corrido, Río Grande, Oaxaca / Enrique Ayona, voz ; Cándido Silva, guitarra (7:12)
·         Zoila León : corrido, Río Grande, Oaxaca / Apolonio Fuentes Mateos, voz y guitarra (2:34)
·         Tacho y Odilón : corrido, Cacalotepec, Oaxaca / Gabino Noyola, voz y guitarra (8:35)
·         El Carrizo : corrido, Río Grande, Oaxaca / Delfino Clavel Baños, voz y guitarra (6:54)
·         Everardo Reyes : corrido, Río Grande, Oaxaca / Lorenzo Cisneros, voz ; Cándido Silva, guitarra (3:56)

·         Julia Magadán : corrido, Huehuetán, Guerrero / Manuel Magallón, voz y guitarra (5:09).


Y como leer no ha matado a nadie..


Afrodescendientes en México.

Y para los que hacen tarea tomando info de este blog.. considero que hay que ser más gráficos,
poco a poco iré integrando mapas para visualizar a los músicos en su geografía.

La Costa Chica de Guerrero y Oaxaca 
La Costa Chica se ubica en la llanura costera del Pacífico, desde el sur de Acapulco hasta Huatulco; está compuesta por las siguientes poblaciones:


Bueno, esto fué de rápido..

sábado, 26 de noviembre de 2016

Somos el Instrumento de Dios: La Música y la Muerte en el Valle de Oaxaca (2012)

 

Como resultado de nueve años de investigación, notas y grabaciones de campo, el disco Somos el instrumento de Dios: La música y la muerte en el Valle de Oaxaca recupera un pasado y prácticas que, hasta hace pocos años, tenían un uso y una función dentro de la vida festivo-ritual en los pueblos del Valle de Oaxaca.  En el disco se podrán escuchar géneros musicales como la marcha, el jarabe, la polka, la canción ranchera y marchas fúnebres, que hablan del sentido de diversas celebraciones, en el calendario, en las que la música y la muerte se dan la mano.

Las manifestaciones musicales que hoy en día tienen vigencia en los pueblos del Valle de Oaxaca son tan diversas que es dificil definirlas a partir de un género o un estilo. Al hablar de la música de Oaxaca lo primero que se piensa es en la música de banda; sin embargo, esta primera impresión no siempre concuerda con la realidad. Los datos que nos proporciona la historia, junto con los datos recopilados en campo, señalan que la música de esta región de México ha transcurrido por un largo proceso de cambio y transformación como resultado de múltiples acontecimientos sociales, políticos, religiosos, económicos y culturales. Prueba de ello es que la música tradicional en el Valle de Oaxaca no siempre estuvo circunscrita a la banda de viento.


Édgar Serralde y Gonzalo Sánchez destacan el trabajo de registro de expresiones poco conocidas o que han caído en desuso como El rosario cantando, interpretaciones con rasgos del tiempo de la Colonia, a cargo de jóvenes apóstoles, o la Décima de angelito, fandango realizado al morir un niño para festejar su alma pura. De acuerdo con Édgar Serralde: “En Oaxaca el Día de Todos Santos es una fiesta en la que el sonido y la música difícilmente quedan excluidos (…) testimonio de esto son los puestos de discos compactos ubicados en los tianguis y fuera de los panteones. Su propósito es proveer a los familiares del difunto la música que a éste agradaba en vida y rememorar con ella su presencia”. El disco Somos el instrumento de Dios: la música y la muerte en el valle de Oaxaca está integrado por 25 ejemplos que hablan de las prácticas sonoro-musicales de las comunidades de Santa Catarina Minas y San Antonino Castillo Velasco, Ocotlán; San Bartolo, Coyotepec; San Luis Amatlán, Miahuatlán; San Sebastián, Etla; Cuilapan de Guerrero; Santa Cruz Xoxocotlán; Santa María Atzompa, y la Ciudad de Oaxaca de Juárez.


La celebración de los Días de Muertos en Oaxaca es una ceremonia popular que invoca a los espíritus de los ancestros para invitarlos a "convivir" en el mundo terrenal, por lo que se procura agasajarlos en la forma más atenta. Su visita entre nosotros obedece a un permiso obtenido desde el más allá para que las ánimas de los difuntos puedan visitar a sus parientes. Los muertos retornan a su hogar por que son atraídos por sus antiguas pertenencias o por el amor de sus deudos. Existen vestigios de las representaciones de la muerte llevados al cabo por las diversas culturas que florecieron antes de la llegada de los españoles. Dichas culturas sostenían que con los vientos fríos del norte, llegaban los espíritus de sus muertos a visitarlos y para recibirlos organizaban fiestas en su honor. Desde la evangelización de Oaxaca llevada al cabo por los Dominicos Fray Gonzalo Lucero y Fray Bernardino de Minaya, a la cabeza de un sinnúmero de misioneros civilizadores; se implementaron las fechas para celebrar a los Fieles Difuntos, tomándose como resultado del culto a los muertos que ya tenían los pueblos aborígenes y las preces de la Iglesia por los antepasados. Es posible asegurar que ninguna población de México permanece indiferente a tan arraigada tradición que de alguna forma fortalece los vínculos familiares evocando la memoria de los seres queridos.


La celebración de Muertos se inicia a mediados del mes de octubre con la adquisición de los productos que habrán de colocarse como ofrenda en un altar. Desde muy temprano, los mercados se instalan y se visten de olores y colores característicos, entonces comienza la concurrencia de deudos. Puede encontrarse entre los productos característicos de la temporada: el mole negro, los dulces oaxaqueños, entre los que no puede faltar la calabaza en conserva, las manzanitas de tejocote y el nicuatole, acompañados por el chocolate y el pan de muerto. Todo esto y las frutas de la estación son elementos que se utilizan para adornar los Altares de Muertos y para rodear las ofrendas que se colocan en honor a aquellos que han partido ya de este mundo.


El primero de noviembre es día de "llevar los muertos", la costumbre consiste en obsequiar a parientes y amistades de la familia una dotada muestra de las viandas que integran la ofrenda de muertos. La entrega se hace casa por casa. Este día se venera a los "angelitos", es decir a los parientes que murieron siendo niños. El día dos de noviembre se venera a los finados adultos. Todos los Santos y los Fieles Difuntos son ocasiones para que nuestro pueblo ejerza sus ancestrales costumbres. Algunos, orando por sus familiares pasados, otros yendo a los cementerios para adornar las sepulturas que permanecen en los panteones, elaborando así los altares de muertos. Gran parte de la preparación de estas fiestas se ve reflejada en la construcción de los Altares de Muertos, ofrenda que se hace para honrar a los familiares fallecidos, ya que según la creencia popular, ellos vendrán a visitar sus moradas y a sus familias en este día.

Los Altares de Muertos, son instalados en las casas de sus familiares o en los mismos panteones sobre las tumbas y la varía de acuerdo a las tradiciones de cada región. Todo lo que el fallecido disfrutó en vida, es recordado al preparar el altar; la ofrenda se coloca el día 31 de octubre por la mañana, y es todo aquello que los deudos vendrán a saborear y disfrutar. Estos altares se levantan generalmente sobre una mesa forrada con un mantel o una sabana blanca o bien con papel de china "picado"; en las patas frontales de la mesa, se amarran unas cañas de azúcar o carrizos, a los que se les da la forma de arco triunfal, por donde se da la bienvenida a los fieles difuntos.


Tradicionalmente en todo Altar de Muertos jamás se olvida colocar la flor de muerto, y el oloroso "cempasúchil", y también las flores de otro tipo. Otra de las ofrendas que nunca se soslayan y se sitúan en los altares para que las ánimas de los difuntos se alumbren, es la lámpara que contiene el aceite de higuerilla, las velas de cera blanca o amarilla y veladoras. Dependiendo de cada familia, las imágenes religiosas y fotografías de los finados también suelen colocarse. Desde el tiempo prehispánico hasta nuestros días, ha sido costumbre entre nuestros pueblos, colocar en el altar de muertos la ofrenda de copal o incienso, substancias que al ser quemadas, producen olores aromáticos; esta ofrenda estaba considerada como uno de los principales tributos a las divinidades.


Una vez colocado el altar, nadie puede tocar absolutamente nada. Los invitados son los muertos y son ellos quienes inician el convite, en su retorno al inframundo, ya satisfechos, únicamente se llevarán el olor y la savia de los platillos, sólo después de ellos, todo podrá ser probado por los deudos. Por todo lo anterior, "Los Días de Muertos" representan una mezcla de tradición, culto, fiesta, magia e historia en Oaxaca. Es un espectáculo magnífico el que se vive en los panteones; como el Panteón General adornado con más de 2 mil 400 veladoras, o qué decir del Concurso de Altares de Muertos, de los magníficos adornos de las tumbas, del ingenio y esmero de los familiares para agradar a los ya finados y de toda esta expresión de amor terrenal. La Ciudad de Oaxaca se prepara para esta reunión con los difuntos, y en cada uno de los Panteones se tienen actividades que es posible compartir, vivir y experimentar por cada uno de nosotros.

Repertorio:

01 - A la Horca (Toque de carrizo y llamado de pintos)
02 - La Muerte de Carnaval (Marcha fúnebre)
03 - Jarabe del Valle (Jarabe)
04 - Perdón Oh Dios Mío y Perdona a Tu Pueblo Señor (Alabanzas)
05 - Silbatos de Búhos (Toque)
06 - Dichoso de Ti Ángel Bello (Despedimento de angelitos)
07 - Dichoso de Ti Angelito (Décimas)
08 - Besos y Cerezas (Polka)
09 - Con Cuanto Anhelo (Alabanza a la virgen)
10 - Eres un Ángel Divino (Rezo)
11 - Polka del Diablo (Polka)
12 - Flores de Mayo (Bambuco - Canción)
13 - Miserere de Angelito - Marcha del Agua (Miserere)
14 - Agonía (Toque de campanas)
15 - Levántate Alma Cristiana (Canto religioso)
16 - Despedimento de Difunto (Rezo)
17 - Despedimento de Difunto (Canto)
18 - Miserere de Angelito - Marcha del Agua 2 (Miserere)
19 - Rosario Cantado (Canto religioso)
20 - La Calaca (Verso de cotompintos)
21 - Cruz de Olvido (Canción)
22 - La Calavera (Verso de cotompintos)
23 - Un Puño de Tierra (Canción)
24 - La Muerte (Verso de cotompintos)
25 - Miserere de la Cruz (Miserere)

A disfrutar!

lunes, 21 de noviembre de 2016

Xochipitzahua, flor menudita INAH 45


Xochipitzahua, flor menudita INAH 45
Del corazón al altar, música y cantos de los pueblos nahuas
El hablar florido del corazón nahua

Lino Balderas Pedraza - Xochipitzahuak Ka Noyoltlaso / Xochipitzahuak de mi corazón amado (Boda)
Trío Calamar - Xochipitzahua (Danza de Huehues; Xantolo)
José, Modesto y Ambrosio Hdez - Xochipitzahua (Danza de Moctezuma; Velación)
Trío Huasteco - Xochipitzahua (Velación) -Hidalgo
Cleta Galicia - Xochipitzahua del Alma Mía (Boda)
Trío Paquilistli - Xochipitzahua (Velación) - Veracruz
Iganacio López - Herminio Onécimo - Xochipitzahua (Banda de Aliento; Boda y Xantolo)
Anónimo - Xochipitzahua (Xantolo) - Huasteca
Juan Manuel y Domingo Cerón, Mateo Hdez Cerón - Xochipitzahua (Danza de Moctezuma; Velación), Hidalgo
Trío Joya Huasteca - Xochipitzahua (Velación), Puebla
Lino Balderas Pedraza - Xochipitzahua de mi corazón amado (Boda) - Morelos
Banda Nuevo Milenio - Xochipitzahua (Banda de Aliento; Xantolo)
Basilio y sus huastecos - Xochipitzahua (Costumbre)
Lino Hdez - Juan Miguel Nolasco - Xochipitzahua (Danza del Rebozo de Moctezuma; Costumbre y Velaciones)
Anónimo - Xochipitzahua del alma mía (Boda) - Cd de México
Trío Los Aguilas - Xochipitzahua (Xantolo y velaciones)
Pedro y Santos Hdez Hdez - Xochipitzahua (Danza de Moctezuma; Xantolo y Difuntos "Angelitos")
Anónimo - Axkan Kema Tiachkatsisinti / Ahora Sí Mayorales (Boda)
Trío Calamar - Xochipitzahua (Boda)
Banda Generación 2000 - Xochipitzahua (Velaciones)

El Gusto: 40 Años de Son Huasteco


Para celebrar el regreso de la dueña de este blog, les presento un compilado de 2 CDs que son una delicia para los aficionados del género. No solamente por la música, sino por las notas en extenso: Más de 100 páginas!!!... Tenía mis dudas de compartirlo, primero por su extensión y después porque prefiero compartir grabaciones descontinuadas pero que todavía sobreviven en formato de vinilo. Sin embargo, desde que lo adquirí hace unos años casi no lo he visto en las tiendas, ni siquiera en las de CONACULTA. Es tan importante esta recopilación y sobre todo la narrativa, que vale la pena adquirirla si se la topan por allí. Transcribo el texto que se publicó en el blog "El Zanate" en 2012:

"A finales de los años 60, cuatro hombres comenzaron a realizar grabaciones de campo por toda la República Mexicana. Sus nombres son Beno Lieberman, Carlos Perelló, Enrique Ramírez de Arellano y Eduardo Llerenas. Dentro de su trabajo, la música huasteca tuvo un lugar imprescindible.


Aprendieron a grabar sobre la marcha, no querían grabaciones de mala calidad, no querían simples souvenirs; deseaban poder registrar de la mejor manera posible la riqueza musical del país. Para ello buscaron el mejor equipo, se hicieron de una Revox estéreo y de algunas Nagras. Aprendieron también a controlar el entorno acústico, a escoger el mejor lugar para grabar, a evitar las superficies reflejantes. La experiencia les enseñó que funcionaban mejor los suelos de tierra, paredes de adobe y techos de madera, incluso los colchones contra las paredes. Utilizaban uno o dos micrófonos por músico para poder registrar tanto instrumento como voz.


En 1974, Perelló regresó a su tierra natal, Cataluña. Beno murió en el 85. Ramírez de Arellano y Llerenas siguieron grabando. En 1992, este último fundó Discos Corasón junto con Mary Farquharson. La antología que aquí se presenta es un trabajo fundamental en la historia del son huasteco. Los discos van acompañados de varios textos, de datos completos sobre los intérpretes, de la transcripción de las letras; en realidad, el compilado es a la vez libro y discos.


Mucha de la música que se comparte en internet es difícil de conseguir en nuestro país o se vende a altos precios. Sin este recurso, yo no habría podido escuchar la inmensa variedad de material musical que he escuchado y, me atrevo a decir, toda una nueva de generación de músicos mexicanos no se habría enriquecido como lo ha hecho con diversas influencias extranjeras. Por ello me parece importante este tipo de difusión. No obstante, en verdad les recomiendo comprar este disco si les ha gustado: el precio no es excesivo y podrán leer el booklet completo. Aquí sólo les transcribo las pequeñas notas que acompañan los datos de cada canción y un extracto de un documental que filmó la tv británica sobre el trabajo de Ramírez de Arellano y Llerenas, para que se den una idea del trabajo recopilatorio que es El Gusto."


Aquí una presentación de estos discos en el extinto programa de Brozo, "El Mañanero":


Disco 1

1. El Sacamandú / Los Caporales (trad.)

Dionicio, “Nicho” Ramos … violín
José Navarro … huapanguera y voz
Mario Pérez … jarana y voz
Grabado en Ciudad Valles, San Luis Potosí, junio de 1989

Por su dificultad y por la belleza que resulta de su buena ejecución, El Sacamandú es conocido entre los músicos como “el rey de todos los sones”.
“Nicho” Ramos fue uno de los grandes violinistas de la Huasteca potosina, de los pocos con que vimos ponerse nervioso a Heliodoro Copado. Su interpretación del violín era siempre arrebatada, propia del huapango potosino, aunque la combinaba con una buena dosis de dulzura en sus complicadas figuraciones melódicas. “Nicho” se hallaba normalmente en el circuito de las cantinas de Ciudad Valles y murió sin haber logrado el reconocimiento merecido, tanto dentro como fuera de su región.

2. El Fandanguito / Los Cantores de la Huasteca (trad.)

Juan Coronel Guerrero … violín
Juan Balleza Rodríguez … huapanguera y voz
Martín Godoy Sánchez … jarana y voz
Grabado en Tampico, Tamaulipas, abril de 1980

Juan Coronel nació en Veracruz y fue el fundador de Los Cantores de Pánuco, aunque nosotros lo grabamos en Tamaulipas, a donde se había mudado. En este caso acomodamos la enorme oficina de una radiodifusora de Tampico. Coronel fue un gran maestro del violín huasteco con vueltas que inspiraron a las siguientes generaciones, incluyendo a Heliodoro Copado.

3. El Llorar / Los Camperos Huastecos (trad., arr. Marcos Hernández)

Heliodoro Copado Ramírez … violín
Marcos Hernández Rosales … huapanguera y voz

Ismael, “Joel” Monroy Martínez … jarana y voz

Grabado en Ciudad Valles, San Luis Potosí, mayo de 1975

Este Llorar fue grabado la noche en que conocimos a Heliodoro Copado. Habíamos llegado a Ciudad Valles cuando vimos al huapanguero Marcos Hernández y al jaranero Joel Monroy en una parada de autobuses. Nos explicaron que Heliodoro se había integrado al trío y muy amablemente aceptaron tocar para nosotros antes de ir a la fiesta en donde iban a tocar. Los grabamos en el comedor familiar del desaparecido Motel Covadonga de Ciudad de Valles y lograron llegaron a la fiesta antes de amanecer. Este encuentro inesperado marcó el inicio de una gran relación artística con el trío que más tarde se llamaría Los Camperos de Valles.

4. La Petenera / Trío Huasteco de Pánuco (trad.)

Aureliano Orta Juárez … violín
Mario González Ramos … huapanguera y voz
Leonardo Reyes Domínguez … jarana y voz
Grabado en Pánuco, Veracruz, julio de 1972

Hay muchos versos que pertenecen a La Petenera y los músicos escogen entre ellos para la versión que interpretan. En este caso, el segundo verso es trovado en el momento de la grabación. El violín está a cargo de un maestro poco conocido fuera de su región, Aureliano Orta, quien tocaba su violín con una calma y una humildad que contrastaban con su enorme talento musical. Mario González tocaba la huapanguera con figuraciones rítmicas muy acopladas con el violín.

5. La Rosita Arribeña / Los Canarios (trad.)

Manuel Rodríguez Herrera … violín
Camarino González … huapanguera y voz
Franco González … jaranay voz
Grabado en La Lagunita, Pinal de Amoles, Querétaro, enero de 1972

Se trata de un son poco escuchado fuera de los altos de Querétaro, arriba de Xilitla y Ciudad Valles. Los hermanos González habían acompañado a Fortunato Ramírez en su trío Fortunato y sus Cometas.

6. La Llorona / Los Camalotes (trad.)

Genaro Martínez Alonso … violín
Lucio Villeda Palacios … huapanguera y voz
Artemio Villeda Marín … jarana y voz
Grabado en Pánuco, Veracruz, septiembre de 1974

En el estilo típico de Pánuco, este son se interpreta en un tempo más lento que en Valles y con un falsete menos agudo. Se grabó –justo antes de la llegada del huracán Fifí– en una bodega de maíz, porque los costales ofrecieron una excelente acústica.

7. La Azucena / Los Caporales (trad.)

Dionicio, “Nicho” Ramos … violín
José Navarro … huapanguera y voz
Mario Pérez … jarana y voz
Grabado en Ciudad Valles, San Luis Potosí, junio de 1989

La Azucena suele pedirla el hombre que quiere conquistar a una mujer, simbolizada por esta flor. La interpretación de Los Caporales es muy sentida y técnicamente bien lograda. “Nicho” había tocado el violín para “El Negro” Marcelino y entró en Los Caporales a la muerte de su fundador, Alberto Barragán. Pepe Navarro, en la quinta y añejo falsete, participó por años en el afamado trío Los Cantores de Valles. Mario completa Los Caporales en esta grabación, ejecutando la jarana y un falsete agudo y fresco de balance idóneo con el de Pepe.

8. El Bejuquito / Los Camperos Huastecos (trad.)

Heliodoro Copado Ramírez … violín
Marcos Hernández Rosales … huapanguera y voz
Ismael, “Joel” Monroy Martínez … jarana y voz
Grabado en Ciudad Valles, San Luis Potosí, mayo de 1975

El Bejuquito es uno de los sones para que luzca el falsete.

9. El Huerfanito / Perla Tamaulipeca (trad.)

Emilio Aguilar Coronado … violín
Osvaldo Castillo Castillo … huapanguera y voz
José Asunción Torres Moreno … jarana y voz
Grabado en Ciudad Valles, San Luis Potosí, mayo de 1994

Los tres músicos, muy conocidos en Tamaulipas, han trabajado en diferentes mariachis de la región. El son es entre lo más melancólico del repertorio e interpretado aquí con la tristeza que el tema exige.

10. El Apasionado / Inspiración Huasteca (trad.)

Juan Aquino … violín
Omegar Salazar … huapanguera y voz
Juan Galindo … jarana y voz
Grabado en Atlapexco, Hidalgo, marzo de 1978

Grabamos a Juan Aquino ya grande de edad, pero se distinguía todavía por su inspiración como violinista y su toque romántico. Además de ser músico, Juan era laudero y las paredes del cuarto en donde grabamos estaban llenas de los instrumentos que él mismo había fabricado.

11. La Pasión / Los Cantores de Pánuco (trad.)

Inocencio Zavala, “El 30 meses” … violín
Everardo Ramírez … huapanguera y voz
Ezequiel Roca Rivera … jarana y voz
Grabado en Pánuco, Veracruz, agosto de 1978

Conocido por su apodo, “El 30 meses (porque dicen que nació muy grande, como si tuviera 30 meses) tenía un estilo muy panuqueño, tocaba el violín calmadamente y con mucho sentimiento. Don Inocencio tuvo mucha influencia sobre el estilo de tocar de otro gran violinista de la región, Aureliano Orta.

12. El Caimán / Los Camalotes (trad.)

Genaro Martínez Alonso … violín
Lucio Villeda Palacios … huapanguera y voz
Artemio Villeda Marín … jarana y voz
Grabado en Pánuco, Veracruz, septiembre de 1974

Originarios de Plan de Juárez, Xilitla, Los Camalotes fue un trío muy respetado en la región, contratados año con año para tocar en el concurso de San Joaquín, Querétaro, en donde sólo los mejores tríos se presentan. En este Caimán los músicos cantan versos que suelen escucharse más bien en una Petenera pero, por tratarse de dos sones con temática del agua, se vale el cambio.

13. La Leva / Trío de María Andrea (trad.)

Leandro Hernández Zampallo … violín
Abacum Fernández Tamaliz … huapanguera y voz
Reveriano Soto Gaona … jarana y voz
Grabado en Xicotepec de Juárez, Puebla, septiembre de 1975

Nos hablaron del cantante Abacum Fernández y con cierto trabajo lo encontramos, cortando naranjas. Subió al coche con su costal de fruta y fuimos a buscar a su compañero, Reveriano Soto, cuya manera de responder a la curtida voz de Abacum con un falsete muy agudo –sin palabras– nos sorprendió. Los dos músicos tenían años de tocar juntos y utilizar esta manera de canto. Cuando los grabamos estaban sin violinista y buscamos a Leandro Hernández, por sugerencia del mismo Abacum.

14. La Petenera / Los Camperos Huastecos (trad., arr. Marcos Hernández)

Heliodoro Copado Ramírez … violín
Marcos Hernández Rosales … huapanguera y voz
Ismael, “Joel” Monroy Martínez … jarana y voz
Grabado en Ciudad Valles, San Luis Potosí, mayo de 1975

15. El Cielito Lindo / “La Güera Maza” con el Trío de Pánuco (trad.)

Ema Maza … voz
Esperanza Mendoza … voz
Inocencio Zavala, “El 30 meses” … violín
Rafael Gómez Rocha … huapanguera
Sireneo Rivera Ochoa … jarana
Grabado en Pánuco, Veracruz, marzo de 1978

“La Güera” Maza, gran cantante espontánea de la región de Pánuco, llevaba el huapango en la sangre. La grabamos a ella y a su amiga Esperanza Mendoza en su casa, decorada con muñecas de porcelana y cojines con encaje. “La Güera” Maza tenía una voz fuerte con un falsete muy bien acomodado. Las coplas que cantaba son adaptadas para cantantes femeninas quienes suelen provocar “controversias” con los colegas hombres.

16. El Triunfo / Trío Huasteco de Pánuco (trad.)

Aureliano Orta Juárez … violín
Leonardo Reyes Domínguez … huapanguera y voz
Mario González Ramos … jarana y voz
Grabado en Pánuco, Veracruz, enero de 1972

Aureliano Orta, con el pizzicato que identifica su violín, interpreta con su trío este son “ejecutivo”, con letras que casi nunca se escuchan hoy en día. El Triunfo suele pedirlo el público cuando quiere que luzca el falsete.

17. El Guajolote / Inspiración Huasteca (trad.)

Juan Aquino … violín
Omegar Salazar … huapanguera y voz
Juan Galindo … jarana y voz
Grabado en Atlapexco, Hidalgo, marzo de 1978

El jaranero, Juan Galindo, era vecino de Juan Aquino. Este músico, conocido como “El Gavilán”, era muy dado a improvisar sobre las coplas establecidas con su emotivo falsete. Lo que distingue este son es el jalón a la cuerda del violín en el momento del vareo, para así retratar el picoteo del guajolote.

18. El Fandanguito / Los Camperos de Valles (trad., arr. Marcos Hernández

Camilo Ramírez Hernández … violín
Marcos Hernández Rosales … huapanguera y voz
Gregorio Solano Medrano … jarana y voz
Grabado en la Ciudad de México, julio de 2008

Cuando Heliodoro Copado, durante treinta años el violinista de Los Camperos de Valles, sufrió una embolia, pasó –literalmente– su vara el joven violinista de Ciudad Victoria, que en ese entonces tenía apenas 23 años. Camilo reconoció el significado de este gesto, como en esta interpretación lo muestra.

19. La Azucena / Trío Tamazunchale (trad.)

Carlos Castillo Villeda … violín
Salvador Arteaga Pérez … huapanguera y voz
Juan Delgado Ramírez … jarana y voz
Grabado en Tampico, Tamulipas, marzo de 1978

Carlos Castillo, igual que sus primos del trío Los Camalotes, nació en Plan de Juárez, Xilitla, y fue el fundador del Tamazunchale original. A pesar de ser zurdo, tocaba su intrumento sin cambiar las cuerdas. La Azucena se considera entre los sones más románticos y también es uno de los preferidos para bailar. Se presta a la improvisación en el momento, sobre todo con letras dedicadas a la mujer.

20. La Pasión / Trío Perseverancia (trad.)

Esteban San Agustín Velasco … violín y voz
Israel Hernández Orozco … huapanguera y voz
Fernando Hernández Orozco … jarana y voz
Grabado en la Ciudad de México, septiembre de 2008

El huapanguero y el jaranero de este trío son hijos de Marcos Hernández y se nota en su estilo la influencia de Los Camperos de Valles. El violinista, también cantante, proviene de Hidalgo aunque, como maestro de la generación actual, tiene una adaptabilidad musical impresionante.

21. El Caballo / Trío Chicamole (m. trad., 1. Casimiro Granillo, arr. Trío Chicamole)

Casimiro Granillo Vázquez … violín y voz
Esteban San Agustín Velasco … huapanguera y voz
Augusto San Agustín Tolentino … jarana y voz
Grabado en la Ciudad de México, octubre 2010

Este son, solicitado por bailadores debido a su ritmo muy marcado, demuestra la vitalidad de la generación actual de huapangueros de Hidalgo. Casimiro Granillo, “El Arco Loco”, compuso la letra durante una tocada en Zacapoaxtla en donde un señor le relató cómo fue que montó su burro de planchar. Tradicionalmente este son habla de las carreras de caballos comunes en la región.

22. El Gusto / Los Camperos de Valles (trad., arr. Marcos Hernández)

Heliodoro Copado Ramírez … violín
Marcos Hernández Rosales … huapanguera y voz
Gregorio Solano Medrano … jarana y voz
Grabado en Box, Inglaterra, diciembre de 1992

Este Gusto, el único tema previamente editado, se incluyó por ser una joya excepcional del gran violinista Heliodoro Copado. Lo grabamos en los estudios de Peter Gabriel, en Inglaterra, durante una de las múltiples giras en las que hemos acompañado a Los Camperos de Valles.

Disco 2

1. El Gusto / Los Camperos de Valles (trad., arr. Marcos Hernández)

Camilo Ramírez Hernández … violín
Marcos Hernández Rosales … huapanguera y voz
Gregorio Solano Medrano … jarana y voz
Grabado en la Ciudad de México, julio de 2008

2. El Sentimiento / Inspiración Huasteca (trad.)

Juan Aquino … violín
Omegar Salazar … huapanguera y voz
Juan Galindo … jarana y voz
Grabado en Atlapexco, Hidalgo, maro de 1978

Cuando lo grabamos en su casa, Juan Aquino interpretó para nosotros los sones más conocidos y otros cantados en náhuatl. Este Sentimiento, de trágica belleza, se pide poco hoy en día, aunque hace años era el preferido de la gente dolida de un amor y que quiere que la música disipe las penas.

3. El Caimán / Los Cantores de Pánuco (trad.)

Inocencio Zavala, “El 30 meses” … violín
Everardo Ramírez … huapanguera y voz
Ezequiel Roca Rivera … jarana y voz
Grabado en Pánuco, Veracruz, agosto de 1978

El gusto por este son es tal que, hoy en día, suelen preguntar a los tríos “¿quién es el caimán?”, en el momento de pagar sus servicios.

4. El Tepetzintleco / Los Caporales (trad., 1. Amado Sánchez)

Dionicio, “Nicho” Ramos … violín
José Navarro … huapanguera y voz
Mario Pérez … jarana y voz
Grabado en Ciudad Valles, San Luis Potosí, junio de 1989

Este son ejecutivo es un homenaje al pueblo queretano de Tepetzintla, con letras de Amado Sánchez, oriundo de la Sierra de Naranjas. El último vero, sin embargo, es de otro son, El Tamesí, el río que, como dice el poeta Juan Jesús Aguilar, delinea –junto con el río Pánuco– el delta que ha sido tierra fértil para el son huasteco.

5. La Rosita / Natalia Valdés con Renacimiento Huasteco (trad.)

Natalia Valdés Flores … voz
Aureliano Orta … violín
Leonardo Reyes Domínguez … huapanguera
Damián Rivera Gómez … jarana y voz
Grabado en Pánuco, Veracruz, marzo de 1978

La Rosita es un son muy solicitado para bailar, con letras que festejan a las mujeres.
El trío asumió este nombre cuando el violinista Aureliano Orta volvió a tocar después de un grave accidente automovilístico. Los grabamos en la casa de las hermanas Natalia y María Antonieta Valdés. Las dos solían cantar en fiestas de la región aunque no se consideraban como intérpretes profesionales, ya que en aquel entonces no era bien visto que las mujeres trabajasen con los tríos. El altísimo falsete de Natalia en esta Rosita es sorprendente, igual que la forma “atravesada” (sincopada) de su canto.

6. El Aguanieve / Los Cantores de la Huasteca (trad.)

Juan Coronel Guerrero … violín
Juan Balleza Rodríguez … huapanguera y voz
Martín Sánchez Godoy … jarana y voz
Grabado en Tampico, Tamaulipas, abril de 1980

El trío de Juan Coronel no se intimidó para ejecutar este magnífico Aguanieve, un son difícil de interpretar, tanto para el violín como para las voces.

7. El Caimán / Los Canarios (trad.)

Manuel Rodríguez Herrera … violín
Camarino González … huapanguera y voz
Franco González … jarana y voz
Grabado en La Lagunita, Pinal de Amoles, Querétaro, enero de 1972

Llegamos a La Lagunita ya de noche y sin haber comido. Encontramos la casa de los músicos y ofrecieron empezar a tocar de una vez. Nos encantó la frescura de la interpretación y el humor de Camarino González, quien empezó a trovar para nosotros y burlarse de nuestra miopía generalizada. Manuel Rodríguez nos cortó cecina, mostrando las artes de su oficio de carnicero. Tocaron, cantaron y nos dieron de comer.

8. La Presumida / Dinastía Hidalguense (trad.)

Anatolio Martínez Sánchez … violín
José Gayosso Solís … huapanguera y voz
Juan Salomé Sánchez Castillo … jarana y voz
Grabado en la Ciudad de México, enero de 1996

Este son, apreciado entre los bailadores por su ritmo pausado, lo interpreta uno de los primeros tríos de la generación actual de hidalguenses que emigraron a la Ciudad de México. Dinastía logró mucho renombre y su estilo fue imitado por otros tríos. Aunque los grabamos en un estudio de la capital, acompañamos varias veces a Dinastía a diferentes ranchos de Hidalgo, en donde interpretaban los viejos sones y una que otra composición propia en fiestas que duraban toda la noche.

9. La Petenera / Trío Tamazunchale (trad.)

Carlos Castillo Villeda … violín
Salvador Arteaga Pérez … huapanguera y voz
Juan Delgado Ramírez … jarana y voz
Grabado en Tampico, Tamaulipas, marzo de 1978

Aunque este afamado trío proviene de Tamazunchale, San Luis Potosí, lo grabamos en esta ocasión en Tampico, en donde andaba trabajando. Buscamos un lugar silencioso para grabar y, después de varios intentos fallidos, cruzamos un río en lancha y encontramos un local de Alcohólicos Anónimos, abandonado pero todavía con letreros en las paredes que anunciaban “Lo primero es lo primero”.

10. El Llorar / Trío Huasteco del Ébano (trad.)

Herminio Segura Valdés … violín
Juan Sánchez Juárez … huapanguera y voz
Encarnación Zúñiga Hernández … jarana y voz
Grabado en El Ébano, San Luis Potosí, mayo de 1975

Aunque este trío no es conocido fuera de la región, es muy apreciado por los mismo huapangueros. Cuando Marcos Hernández empezaba a tocar, solía ir a Ébano y buscar a este trío para poderlos escuchar. El notable falsete es de Encarnación Zúñiga, “El Chuparrosa”.

11. El San Lorenzo / Los Camperos de Valles (trad., arr. Marcos Hernández)

Camilo Ramírez Hernández … violín
Marcos Hernández Rosales … huapanguera y voz
Gregorio Solano Medrano … jarana y voz
Grabado en la Ciudad de México, julio de 2008

Desde sus principios hasta la actualidad, Los Camperos de Valles siempre se han distinguido por lo acoplado que son como trío. El jaranero, Gregorio, “Goyo” Solano, tiene más de treinta años con el trío y se considera entre los mejores trovadores huastecos. Él fue el último violinista del “Negro” Marcelino, aunque para Los Camperos siempre ha tocado la jarana.

12. El Aguanieve / Alma Huasteca (trad.)

Pascual Campos … violín
Fidel Méndez … huapanguera y voz
Miguel Hernández … jarana y voz
Grabado en Temantla, Tamazunchale, San Luis Potosí, julio de 1972

Esta versión se distingue por las letras de la primera copla que refieren al aguanieve como si fuera una mujer y también por el ritmo tan marcado que habíamos escuchado en bailes de huapango en comunidades indígenas de la región.

13. El Sacamandú / Trío Huasteco de Pánuco (trad.)

Aureliano Orta Juárez … violín
Mario González Ramos … huapanguera y voz
Leonardo Reyes Domínguez … jarana y voz
Grabado en Pánuco, Veracruz, enero de 1972

Fue la primera de las varias veces en que grabamos a Aureliano Orta, cuando nos regaló este Sacamandú, en que alterna el vareo con unos tremendos pasajes de pizzicato, acompañado por el pespunteo de Mario González en la huapanguera.

14. El Llorar / Trío Huasteco Veracruzano (trad.)

Epifanio Gómez Ochoa … violín
Rafael Gómez Rocha … huapanguera y voz
Sirenio Rivero Ochoa … jarana y voz
Grabado en Pánuco, Veracruz, enero de 1972

Este Llorar muy diferente a otras versiones, se destaca por la voz añeja de Sirenio Rivera, contrastando con la del joven huapanguero, Rafael Gómez.

15. El Cielito Lindo / Esperanza Zumaya con Los Trovadores de Pánuco (trad.)

Esperanza Zumaya del Ángel … voz
Genaro Martínez Alonso … violín
Mario González Ramos … huapanguera y voz
Genaro Martínez Lacio … jarana
Grabado en Pánuco, Veracruz, junio de 1989

Aunque Esperanza Zumaya es de las mujeres que actualmente tiene mayor proyección en el son huasteco, la grabamos de chica cuando sólo cantaba en fiestas particulares. Salimos rumbo a Pánuco buscando a cantantes femeninas y, al conocer a Esperanza, fuimos a buscar a los músicos que la podían acompañar. Sus coplas, igual que las de “La Güera” Maza, están compuestas para cantarse al hombre.

16. Las Flores / Los Cantores de la Sierra (trad., arr. Marcos Hernández)

Fortino Hernández Robles … violín
Marcos Hernández Rosales … huapanguera y voz
Ismael, “Joel” Monroy Martínez… jarana y voz
Grabado en Ciudad Valles, San Luis Potosí, diciembre de 1971

Este son de Las Flores fue grabado en mono en 1971, cuando empezábamos los viajes de grabación. Lo incluimos, ya remasterizado, por tratarse de la primera grabación del falsete angelical de Marcos Hernández, cuando tenía apenas 17 años.

17. La Leva / Los Hermanos Pérez Maya con Los Camperos de Valles (trad.)

Narciso Pérez Maya … voz
Cástulo Pérez Maya … voz
Ismael, “Joel” Monroy Martínez … violín
Marcos Hernández Rosales … huapanguera y voz
Gregorio Solano Medrano … jarana y voz
Grabado en Pueblo Viejo, Veracruz, mayo de 1994

Joel Monroy, a quien grabamos por primera vez en 1971, vivió varios años en Tampico en donde trabajaba en el legendario Bar Comercio. Allí, de vez en cuando, llegaban dos hermanos de la isla de Juan A. Ramírez, Veracruz, y siempre pedían que Joel los acompañara en los sones más difíciles de interpretar. Joel, impresionado por los falsetes, habló con nosotros de ellos y fuimos con él a Pueblo Viejo a buscarlos. A Cástulo lo encontramos en su carnicería y él mismo avisó a su hermano para que se nos uniera. Los grabamos en un hotel semi-abandonado en las afueras del pueblo.

18. El Sacamandú / Los Camperos Huastecos (trad., arr. Marcos Hernández)

Heliodoro Copado Ramírez … violín
Marcos Hernández Rosales … huapanguera y voz
Ismael, “Joel” Monroy … jarana y voz
Grabado en Ciudad Valles, San Luis Potosí, mayo de 1975

Así conocimos a Copado.

19. El Gusto / Perla Tamaulipeca (trad.)

Emilio Aguilar Coronado … violín y voz
Osvaldo Castillo Castillo … huapanguera y voz
José Asunción Torres Moreno … jarana y voz
Grabado en Ciudad Valles, San Luis Potosí, mayo de 1994

Perla Tamaulipeca vino especialmente desde Tampico a Ciudad Valles cuando supieron que estábamos grabando. De los temas que interpretaron, nos cautivó este Gusto, en el que luce el violín de Emilio Aguilar.

20. La Llorona / Trío Tamazunchale (trad.)

Carlos Castillo Villeda … violín
Salvador Arteaga Pérez … huapanguera y voz
Juan Delgado Ramírez … jarana y voz
Grabado en Tampico, Tamaulipas, marzo de 1978

21. La Malagueña / Trío Chicamole (m. trad., arr. Trío Chicamole)

Casimiro Granillo Vázquez … violín y voz
Estaban San Agustín Velasco … huapanguera y voz
Augusto San Agustín Tolentino … jarana y voz
Grabado en la Ciudad de México, octubre de 2010

Conocido como “El Arco Loco”, el violinista Casimiro Granillo –igual que los primos Esteban y Augusto San Agustín– aprendió la música escuchando los discos de Los Camperos de Valles y de otros grandes maestros. Hoy en día se presentan en poblaciones cerca de su natal San Bartolo Tutotepec, Hidalgo, y en la colindante Sierra Norte de Puebla. En esta Malagueña el trío juega con una canción huasteca que fue popularizada en los años 50 por David Záizar y otros cantantes rancheros. En este arreglo, Casimiro devuelve el violín huasteco a la canción, con dramáticos falsetes de Esteban y de él mismo.

22. La Huasanga / Trío Tamazunchale (trad.)

Carlos Castillo Villeda … violín
Salvador Arteaga Pérez … huapanguera y voz
Juan Delgado Ramírez … jarana y voz
Grabado en Tampico, Tamaulipas, marzo de 1978

Carlos Castillo destaca por la intensidad del vareo combinado con una suavidad exquisita, a tempo lento, expresando un gran romanticismo. La improvisación en las letras es de Juan Delgado, el jaranero, conocido como “El Retameño”.


viernes, 18 de noviembre de 2016

La tambora ranchera de Los Altos de Jalisco y el sur de Zacatecas

:-( No puedo ir, pero para los afortunados, que quieran disfrutar de tener en sus manos un disco nuevo, bellamente presentado, disfrutando de una velada musical y algún bocadillo, (espero).

Ya decir Jalisco, promete! que además sea de la región de Zacatecas y tambora ranchera.

Suena a un disco para escuchar en estos días de lluvia, con un café negro y un pan de ajonjolí o con un tequila.. muy tranquilo no? los que saben se deben imaginar una callejoneada.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia tiene el honor de invitarlo a la presentación del fonograma 

¡No te arrugues cuero viejo...! 

La tambora ranchera de Los Altos de Jalisco y el sur de Zacatecas. De Juan Frajoza.

Viernes 25 de noviembre del 2016, a las 17 horas.

Presentan:
Camilo Raxa Camacho, Facultad de Música, UNAM.
Benjamín Muratalla, Fonoteca INAH.
Y el autor, Centro de Estudios Históricos de la Caxcana.

Presentación musical:

Los Tecuexes, tambora ranchera.

Museo Nacional de las Culturas, Sala Video Wall.
Moneda 13, Centro Histórico, Ciudad de México.

ps a ver si alguien lo compra y nos los comparte.. ! luego estos discos se vuelven un imposible.. además esta cerca Hanukah, Navidad, el Año Nuevo, Chino y Occidental, larga lista.

El que ande en el Centro de la Ciudad de México y no vaya, luego no se queje.. "no encuentro música".

2016 Colección INAH

:-)



 Señores y señoras, he subido los primeros vols de la colección INAH y los Corridos de la Revolución, y la Guelaguetza y el vol de Dulcería Mexicana y el de Puebla. Todos de la Fonoteca. Y uno extra de La Revolución Mexicana para que celebren a gusto este aniv de la rev.

Si desean algún material no incluído en la lista, pueden esperar unos meses o años ó fíjense bien,
RESUBIR en otro servidor algo de lo que ya está, porquie algunos de esos links son temporales, de hecho lo son.

Me mandan el link a mi correo yo checo y le doy prioridad a su urgencia.

No incluye Son jarocho ni nada vigente en tiendas en línea o físicas.

Gracias a las personas que están colaborando a mantener vigente el acervo de la Fonoteca INAH.
Aprovechen porque son "joyas musicales" (detiene su tejido de punto) ya hablo como mi abuelita, que no verán muy seguido.

Fin del comunicado.

sábado, 11 de junio de 2016

Martín Chacón y Gabriel López - Canciones Zapotecas del Istmo. Oaxaca (1978)

El Istmo de Tehuantepec es cuna de pintores, escultores y músicos de talento extraordinario. En el género literario, dos figuras se yerguen allende las fronteras: Andrés Henestrosa (1906) y Gabriel López Chiñas (1911-1983), para algunos, el más notable escritor en lengua zapoteca del Siglo XX. Abogado, maestro, narrador, poeta bilingüe (zapoteco y español) y a quien este Crisol de Trova dedica su regreso a las páginas de Barroco.

Los zapotecos o pueblo de las nubes, ben zaa, son el grupo más antiguo de Oaxaca. Su lenguaje pertenece a la familia lingüística otomangue. Es un idioma tonal de carácter musical y sonoro. Una de sus variantes se habla en Juchitán, donde nació Gabriel López Chiñas. Algunas de sus obras en prosa son Vinnigulasa, Cuentos de Juchitán con cuatro ediciones, 1974, (unos traducidos al francés por el poeta Henri de Lescöet y publicados en Niza en 1960), El concepto de la muerte entre los zapotecas, 1969. Xtiidxa Guendananna, Palabras de Sabiduría, 1969 y Guendaxheela, El Casamiento, 1975 de donde se seleccionaron nueve poemas para ser musicalizados. Este trabajo corrió a cargo del trovador y compositor Martín Chacón Carrasco. En 1978 se editó el disco que les comparto, Canciones Zapotecas del Istmo. Oaxaca.


En una entrevista en 2007, el maestro Chacón expresó: "Nací en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca el 23 de agosto de 1930, así que apenas tengo 77 años. Me llevaron de brazos al Distrito Federal, al barrio de Santa Julia donde aprendí la lengua castellana. A los 6 años conocí a mi abuela Petrona Coronel de Chacón, en Zaachila, tierra de mi padre y al año siguiente en Juchitán, a mi abuela materna Benita Carrasco Pineda. Estudié en la Escuela Nacional de Maestros y tuve la fortuna de contar con un grupo de compañeros oaxaqueños quienes me enseñaron algo de zapoteco y a partir de entonces siempre estoy investigando nuevos términos, consultando diccionarios, etc. ¡Ahora sí soy un auténtico juchiteco!".


"Cantaba en los tranvías al tiempo que vendía comida oaxaqueña. Así fue como un músico que viajaba a bordo me ofreció trabajo como cantante en "El caracol", un cabaret localizado por los FNM donde permanecí cuatro años. Luego trabajé en otro llamado "El gusano".
"Una noche" -relata emocionado- "llegó un negro elegante, cabello quebrado y me dijo: Niño ¿cuándo aprendió usted esta canción?",
-"¿cuál?" contesté.
-"Pues esa que dice cualquiera tiene su problema en la vida".
-"¡Huy!- le dije- tiene tres meses que me la aprendí. La escuché en la radio y me gustó tanto que la canto dos veces en cada presentación".

Se dio media vuelta y conversó algo con sus acompañantes y ¡adiós! Me llevó con él a conocer a los máximos artistas de México, Cuba y Puerto Rico en esos años. ¿Quién era ese hombre? José Dolores Quiñones, autor de "No, no te burles", "Vendaval sin rumbo", "Los aretes de la luna" etc. En mis más preciados recuerdos están Celia Cruz, Omara Portuondo, el maestro Lara y mi gran amigo José Antonio Méndez. Todos ellos me trataron de maravilla y aquí sigo todavía".


Martín Chacón Carrasco cuenta cómo fue su encuentro con don Gabriel López: "Lo conocí cuando yo era pequeño porque vivía como a seis cuadras de mi casa. Era menudito y vestía siempre un traje muy modesto. Fue catedrático de literatura castellana, mexicana, iberoamericana y universal en las escuelas preparatorias de la UNAM. También dirigió Radio UNAM en 1947-48. Un día me llamó para invitarme a la presentación de su libro El casamiento (Guendaxheela, 6 marzo 1975, Complejo Editorial Mexicano). Fui por él a su casa en la colonia Tlatilco y nos dirigimos al anfiteatro Bolívar. Recitaba sus poemas y yo tocaba. Cuando terminó la función le dije:
-Maestro: ¿quién va a leer sus poemas dentro de 50 ó 100 años?.
-¡Nadie!, me contestó con tristeza.
-Oiga, ¿y si les pongo música?
"Aceptó gustoso mi propuesta y dos años mas tarde salió la grabación. Tuve la dicha de regalarle 330 copias para difundir su obra y lo único que puedo decir es que Gabriel López Chiñas cada día crece más".


Repertorio:

01 - El Zapoteco
02 - Mi Abuela
03 - Enfermar de Pena
04 - Desfile de Flores
05 - Muchachita Consentida
06 - Muchacha de Mi Pueblo
07 - Mi Corazón
08 - El Rapto
09 - Van a la Bendición