sábado, 9 de julio de 2011

Trío Los Chapas - Lo Mejor del Folklor Tarasco (1978)

La meseta tarasca cumbre de tradiciones y costumbres, ha heredado de sus ancestros su cultura y manifestación artística. Y siendo ésta, el modo colectivo del espíritu humano, se ha caracterizado siempre en comunicar en su forma profundamente emotiva sus vivencias a través del fluido vital, que es la música folklórica, esencia genuina de un pueblo. De esta inspiración espontánea, a veces rústica y con desatino, surge el Trío de Los Chapas; oriundos de un pintoresco pueblo llamado Comachuén, en el estado de Michoacán; que se localiza en la parte más alta de la meseta tarasca, famoso por sus árboles frutales. Estos contadores de "pirekuas" únicos en su género por su autenticidad y calidad interpretativa son: Ismael Bautista, Victoriano Sebastián y ejecutando hábilmente el requinto: Filemón González. Algunas de las pirekuas son de la propia inspiración de los intérpretes; otras son de Aurelio Santiago, del mismo poblado y considerado como uno de los más destacados compositores en el arte puro de con canciones purépechas. Esta aportación musical, que tiende a difundir más nuestro acervo cultural y artístico se hace con el propósito de conservar íntegramente a nuestras costumbres y lengua, a la vez proyectar nuestra inquietud. Y así como este grupo, que podría constituírse como un ejemplo para los demás, exhorta a todos para que den a conocer, en igual forma sus joyas musicales.


Ismael Bautista Rueda, falleció en agosto del 2006, y sigue resonando para tocar las fibras más sensibles del orgullo de ser purépecha. La Secretaría de Cultura de Michoacán (Secum), en colaboración con el estudio de grabación Kurhaà de la Casa para el Arte y la Cultura de Paracho, publicaron en 2009 un disco de Los Chapas de Comachuén, que incluye 11 temas inéditos a manera de homenaje para este pireri que fue considerado por muchos como un filósofo. Ismael Bautista Rueda, fué el fundador de Los Chapas de Comachuén, grupo de música tradicional purépecha que representó un parteaguas dentro de la tradición musical de las pirekuas, ese reconocimiento lo tienen en cada una de las comunidades y cada pireri sabe de su calidad porque sus requintos y adornos son muy especiales. Con Ismael y su guitarra, parte del patrimonio de la pirekua se pierde.


Los Chapas de Comachuén han sido durante 60 años exponentes y promotores de la música purépecha, además de que se distinguieron de otros grupos con una primera voz inconfundible, un requinto que entra en su momento y una cuadratura perfecta de las letras. Ismael no sabía leer ni escribir, pero tenía esa sensibilidad para captar el entorno de la naturaleza y poderlo meter a su cabeza, sacarlo y motivar a su gente. Esa es la gran virtud de los Chapas y que crearon un estilo propio que los pireris reconocen. Se asegura que aún existen aproximadamente 400 pirekuas que dejó como herencia Bautista Rueda, por lo que el registro de ese material inédito debe ser una de las prioridades en el rescate de la música tradicional.





Repertorio:

01. Male Chabelita
02. Dalia Tsatsaki
03. Barrio de San Francisco
04. Eskuechan Kirikiritan
05. Sani K'amamu
06. Lichita
07. Male Esperancita
08. Aurorita
09. Marcela
10. Consuelito
11. Adelita
12. Pichoncito

Codificado en MP3 @ 320 kbps a partir del LP con las portadas incluídas

A cantar y disfrutar!

viernes, 8 de julio de 2011

Conjunto Erandi - Atardecer Tarasco (1973)

El conjunto de cuerdas "Erandi"(amanecer), se fundo en Paracho Michoacán, hace 54 años por Don Juan Bautista Silva y sus hijos, con el objeto de Preservar y Difundir la Música Tradicional P’urhépecha. Rápidamente realizaron giras en toda el estado de Michoacán y posteriormente en todos los estados de la República Mexicana, por ello organismos culturales como CONACULTA e IMC, los apoyaron y les programaron, giras a países, como: Estados Unidos de Norteamérica, Argentina, República Dominicana, Francia, Italia, Yugoeslavia, Rumania, Suecia, Dinamarca entre otros, entre los que cabe destacar su presentación en una audición en el Gran Palacio del Pueblo de Pekin. En 1972 (cuando el grupo se llamaba Conjunto Erandepakua) grabaron su primer material en compañía de Las Hermanas Pulido, mismo que contenía sones, abajeños y pirekuas; como "Flor de Canela" o "Josefinita", por lo que son conocidas en gran parte del mundo, estas composiciones realizadas por distintos "pireris", de varias comunidades de Michoacán. Su labor, los llevó a ser nombrados Embajadores de la música p’urhépecha. Actualmente el grupo se encuentra a cargo de Javier Bautista Ramírez, este al lado de sus hermanos, Juan, Joaquín y Carlos, as¡ como de su sobrino Joaquín Bautista García.

Javier Bautista, quien encabeza actualmente a este grupo embajador de la música purépecha, resaltó el significado que tiene para sus integrantes el llevar su música fuera del lugar que la vio nacer. Recordó que ha realizado un sinfín de giras nacionales e internacionales, y destacó la presencia en países como Estados Unidos, Argentina, República Dominicana, Francia, Italia, Yugoslavia, Rumania, Suecia y Dinamarca. No obstante ese fructífero andar internacional, dijo que para los integrantes del grupo es muy importante difundir la música tradicional purépecha en tierra mexicana.

"“Para nosotros siempre es motivo de satisfacción llevar la música tradicional purépecha, sobre todo en esta época, porque creemos que es una raíz viviente, una raíz que perdura como una manifestación artística al nivel de otras"”, puntualizó Bautista. Comentó que para ellos es fundamental que la gente sepa que aún es una música que sigue siendo parte de la idiosincrasia de su pueblo, integrada por la Meseta Purépecha, la Cañada de los Once Pueblos, la Zona Lacustre y la Ciénega de Zacapu. “"Es música que se sigue tocando en las fiestas patronales y sociales en nuestros pueblos de la región purépecha. Es un patrimonio del cual nos sentimos muy orgullosos"”, sostuvo. Opinó que es una tradición a la que le falta proyección, “creemos que necesita haber más presencia de esta música en varios estados de nuestro país, donde todavía no se ha escuchado. Por fortuna hay varios donde se ha hecho presente, pero en otros ni siquiera la gente sabe que existe”.

De las particularidades de esta música tradicional, que la hacen valiosa para el público, explicó que “se distingue, en primer instancia, de que no proviene de la música española o francesa. Su cuadratura proviene directamente de los sones poéticos y melancólicos, así como los festivos, los cuales aún se bailan en la región purépecha”. Respecto a cómo tendría el espectador que disponerse a gozar de la sonoridad de la música tradicional purépecha, dijo que “es un proceso fácil porque se trata de una música muy bella, que puede ser gozada por cualquier tipo de espectador”.
El músico comentó que, a más de medio siglo de distancia, Erandi conserva el mismo espíritu que lo vio nacer y los mismos propósitos, y sus integrantes se sienten satisfechos porque después de su fundación, surgieron algunos proyectos que también se unieron a su misión de difundir esta música.



Erandi ha servido como modelo para otros grupos similares. También se ha generado más apoyos constantes para promover esta música. Estamos convencidos que es una raíz que primero debe conservarse entre los michoacanos y luego expandirla por otras latitudes”, indicó. Para el músico y sus hermanos –integrantes del conjunto-, no ha sido fácil mantenerse con vida durante tantos años. Sin embargo, Javier Bautista lo adjudicó a la voluntad y placer de ellos por difundir esta música, que les ha dado tantas satisfacciones personales y profesionales.



"Atardecer Tarasco" es su segunda producción fonográfica. Excelente disco mayormente instrumental de esta agrupación michoacana legendaria, una delicia al oído, espero que disfruten de esta joya musical que encontré entre los viejos LPs de mi padre.

Repertorio:

01. Cara de Pingo
02. Lindo México
03. Erandi
04. Pensando en Ti
05. Media Noche
06. San Mateo Alegre
07. Carolina
08. Male Rosita
09. Jucheti Amigo
10. El Aplauso
11. Tzitziki Sapicho
12. Jucheti Consuelito

Codificado en MP3 @ 320 kbps a partir del LP con portadas en tamaño natural incluídas.

jueves, 30 de junio de 2011

Oaxaca Profunda (2000)


In memoriam de René Villanueva Sandoval

Te recuerdo ahí, sentado frente a la ventana que da al patio de la casa, grabando a un grupo de músicos Concheros cinco días antes de morir. ¡Vaya lección que nos dejaste, Renecio! Naciste en 1933 en la Vieja Antequera, bajo el cobijo de la verde cantera y el azul cielo oaxaqueño. Tus primeras experiencias musicales fueron gracias a tu abuela y a tu madre, fanáticas de la estación XELA, “buena música, desde la ciudad de México”. Tu adolescencia y carrera de ingeniero químico transcurrieron entre conciertos de la Sinfónica Nacional en el Conservatorio y el Palacio de Bellas Artes, donde conociste a Herrera de la Fuente y Eduardo Mata. El primer viaje que realizaste a los países Andinos fue en 1963. Te maravilló y marcó para siempre la cultura de los pueblos indígenas de América Latina, la que adoptaste a tu vida y quehacer cotidiano. De aquellas lejanas tierras trajiste varios tipos de flautas como quenas, zampoñas y rondadores, que formaron parte de tu expresión artística.


Tu pasión por la pintura te condujo hacia la escuela de la Esmeralda, en la que conociste al maestro Raúl Anguiano quien un día te invitó a tomar café al “Chez Negro”, restaurante musical propiedad del cantante Salvador “El Negro” Ojeda, donde una de sus discípulas, la hermana del Negro, había pintado un mural en ese lugar. Ahí encontraste a un grupo de músicos que amenizaban la velada, donde poco a poco les fuiste mostrando los instrumentos que habías traído del viaje. Este acercamiento motivó a que en 1966 fundaran el Grupo Los Folkloristas.

A lo largo de 35 años, con “Los Folkloristas” recorrió casi todo el territorio nacional, tocando en Teatros, Foros, Plazas, Jardines, Estadios, Pueblos, Rancherías, Colonias y Barrios; así como en Universidades y Escuelas Públicas y Privadas, Museos y Peñas. A lo largo de 40 años, se dedicó a la investigación, preservación y difusión de la música de los pueblos indígenas y las tradiciones populares con el Grupo, a través del cual realizaron varias grabaciones. Por otro lado, realizó centenares de grabaciones inéditas, que aún permanecen en su acervo particular. Algunas de éstas se ofrecieron al público bajo los sellos de Discos Pueblo, que fundó en 1973, Ediciones Pentagrama, el Instituto Politécnico Nacional y el CONACULTA. Su compromiso entrañable por defender los derechos humanos y la cultura de los desprotegidos, abandonados y desplazados, se convirtió en una lucha cotidiana hasta que desgraciadamente una enfermedad silenciosa truncó su vida pero no así el quehacer artístico y cultural que nos legó a todos los mexicanos.

(extractos de un escrito de René Villanueva Pezet, hijo de Villanueva Sandoval)



El trabajo discográfico de René Villanueva, está empapado del espíritu y ánimo de los oaxaqueños. Es un recorrido musical por el territorio oaxaqueño, que nos lleva de la mano del sonido de las bandas por parajes llenos de laureles y del canto de los grillos, que parecen ser cobijados por el cielo tan característico de esas tierras.

Oaxaca Profunda, está dedicado a la tierra del autor y a los indígenas mexicanos. Una producción donde Villanueva, pretende devolver a su tierra parte de las riquezas que le ha dado a través de la música y de la cultura, mismas que él, procura sintetizar en el disco.

Repertorio:

01. La Malacatera. Chilena 3:02
02. Los Compadres. Son mixteco 1:51
03. Los Diablos. Paseo-danza 0:53
04. Danza Mixteca. Primer Son 1:30
05. Canto Chinanteco 1:37
06. Chilena Mascaritas 1:06
07. Danza Mixteca. Quinto Son 2:58
08. Casimira. Chilena 2:13
09. Pez Espada. Primer Son Huave 2:56
10. La Hierbita. Son Mixteco 2:37
11. Pez Espada. Cuarto Son Huave 3:34
12. El Abuelo. Chilena 2:10
13. Danza de Tejorones 2:51
14. Pez Espada. Quinto Son Huave 4:12
15. Danza de Mascaritas 2:23
16. Los Negritos. Danza 3:23
17. El Palomo Mixteco 6:01
18. El Sonido del Viento 0:38
19. Danza de la Culebra. Primer son 3:49
20. El Guajolote. Son Mixteco 2:13
21. Danza de la Culebra. Quinto Son 4:07
22. Llorar, llora. Chinela 3:57
23. La Tortuga. Danza. Segundo Son 2:51
24. Mañanitas. Canto Chinanteco 2:10
25. Canción Mixteca. López Alavez 3:05

Codificado en MP3 @ 320 kbps con portadas incluídas.

¡Gracias René!

Los Rogacianos - Arriba la Huasteca y su Picardía (2009)

Adelfo Hernández Hernández nació en Atecoxco, poblado del Municipio de Tianguistengo, en el estado de Hidalgo, un lugar rodeado de vegetación, en plena sierra, alejado de las grandes ciudades y ajeno a la civilización. Hijo de Doña Juana Hernández y Don Teófilo Hernández, Adelfo perdió a su madre cuando cumplió un año de edad; y su padre, Coronel de Caballería, tuvo que ser retirado por motivos de salud, asignándole una pensión para subsistir. Sin embargo, tiempo después, por causas desconocidas perdió los derechos que el gobierno le otorgaba, a pesar de haber ido a la capital para tratar de recuperarla. Don Teófilo no conocía nada del trabajo del campo, sólo sus responsabilidades militares y música, y con la idea de inculcar a sus hijos algo para que salieran adelante, les enseñó a tocar varios instrumentos, como trompeta, saxofón, violín y guitarra. Para Adelfo este hecho significó su primer acercamiento al mundo de la música, y aprendió a tocar todos, pero con mayor énfasis esta última. Su infancia transcurrió básicamente en el pueblo, aunque desafortunadamente, Adelfo ahí sólo pudo estudiar hasta tercero de primaria, de manera que al cumplir 12 años lo llevaron a la ciudad de México para que continuara sus estudios.



Así, en 1952, alentado por su padre y apoyado por uno de sus hermanos, ingresó como interno en la escuela de Tenería donde concluyó la primaria, aunque tuvo que abandonarla por falta de recursos, y entró a trabajar a un taller mecánico, donde sus hermanos mayores estaban colocados. Hay que remarcar que a pesar de que la vida no le estaba sonriendo, Adelfo y sus hermanos no se amilanaron, y prueba de ello es que en sus días de descanso se dedicaron a practicar con los instrumentos que ya conocían, tocando en fiestas familiares o con amistades que los animaban a seguir adelante. Era evidente que el talento de Adelfo se iba perfilando, y con ello tuvo espontáneamente un gran deseo de estudiar música, encontrando merecidamente una valiosa oportunidad de entrar al Instituto Nacional de Bellas Artes, lugar donde durante tres años recibió una completa instrucción musical, a través de clases de violín, solfeo y canto, lo que fue de mucho provecho para su futura carrera profesional



Tiempo después, con sus hermanos Celso y Jesús, forma el trío Los Hermanos Hernández. En 1958 consiguen un contrato anual para trabajar profesionalmente en Tijuana, lugar donde inicia su carrera artística. En 1959, de regreso a la ciudad de México, reciben la invitación de una radiodifusora para participar en un concurso de aficionados, en el que obtienen el primer lugar, lo que les abrió por primera vez las puertas de varios programas. Después de algún tiempo se incorpora otro hermano, Anselmo, quien trabajaba en un trío, y acuerdan rebautizar a su grupo como Los Rogacianos, nombre con el que se presentan hasta la fecha. Ya en esta etapa de su vida profesional, Los Rogacianos tuvieron presencia en diversos programas de televisión, uno de ellos "Música Morena", donde se distinguió en especial por la picardía de sus coplas, colocándose en los primeros lugares de popularidad. Después siguieron: “Un Canto de México”, “Impactos Musicales Cuervo”, “Estelares Madero”, “Noches Tapatías”, “Noche a Noche”, “Divertidísimo”, “Club del Hogar”, “Siempre en Domingo”; el Quinto Festival Ranchero de Siempre en Domingo, en el que participaron con su huapango "El Milpero"; el “Estudio de Lola Beltrán”, “Mundo Latino”, “Historia de un Cantar”, “Música de mi Tierra”, “En Pantalla” y “Eco”, entre otros. Asimismo, tuvieron el honor de representar a México en Venezuela, al inaugurarse el canal ocho de televisión, y a través de sus giras, visitar exitosamente muchos otros países.



Este es un estupendo disco con "duelos" de coplas entre los mismos Rogacianos, alternando música jarocha con música huasteca, justo como en el siguiente video:



Repertorio:

01. El Gusto vs El Siquisirí
02. El Caimán vs La Bamba
03. El Jarabe Loco vs El Agua Nieve
04. El Pájaro Cú vs La Huasanga

Codificado en MP3 @ 320 kbps con las portadas incluídas.

Jojupa!

miércoles, 29 de junio de 2011

Quinteto Mocambo - Son Montuno (1999)

Fue el pintor musical de México, Pepe Guízar, quien apadrinó y propuso el nombre para este quinteto de extraordinarios músicos. Este quinteto, desde 1980, nos permite disfrutar se su música que incluye su son, su guaracha y su montuno. Y precisamente del son montuno es esta producción, en la que se incluyen temas como La sitiera, El fiel enamorado, Amalia Batista, entre otros, fué grabado en los estudios MBK de Veracruz.



Hablar de este quinteto es pensar en Cuba: Es sentir que tanto el son como el campo del oriente cubano están representados en nuestro Veracruz. Y es que quien escucha grabaciones del son cubano en tríos, cuartetos y conjuntos de aquellas tierras, no puede evadir la presencia del guajiro, del bohío, de las palmas y el canto del sinsonte mañanero en las interpretaciones de este grupo. Todo lo anterior a través del contrapunto del tres, la guitarra sexta, el ritmo del bongó, el bajo sincopado y el pregonero que entona la palabra a través del canto.



Esta música criolla, sabrosa, con sabor a trópico nos presenta una faceta de la música mexicana con influencia del Caribe. En el folleto que acompaña al disco podemos leer las letras y un glosario de términos, para los que no estamos muy familiarizados con la jerga del puerto de Veracruz.

Repertorio:

01. La Sitiera
02. El Fiel Enamorado
03. Amalia Batista
04. El Velerito
05. Pare Cochero
06. Florecilla De Amor
07. A La Loma De Belen
08. Aquella Tarde
09. Me Voy Pa' La Habana
10. La Cartera
11. Ritmo De Mi Cuba
12. Mi Viejo Veracruz

Codificado en MP3 @ 320 kbps a partir del CD con las portadas incluídas.

¡A bailar!

lunes, 27 de junio de 2011

Grupo Chicontepec - Sones Jarochos y Huastecos (1995)

Las regiones jarocha y huasteca, entendidas como zonas culturales y no como zonas geográficas, comprenden los hoy estados de Veracruz, Oaxaca y Tabasco para la primera y los estados de Tamaulipas, San Luis Potosí, parte de Veracruz, Hidalgo y Querétaro para la segunda. Con respecto al estado de Veracruz, situado en la región del Golfo de México , fue habitado por los totonacas y huaxtecos durante épocas precolombinas, y a la llegada de los conquistadores se vio poblada por españoles (de origen flamenco), por africanos y algunos moros. De estos últimos se sabe su presencia por datos encontrados en documentos de la Inquisición, la cual dió proceso a personas que aún conservaban ritos religiosos musulmanes (1599). Al lugar donde se acostumbran tocar los llamados "sones jarochos", y por algunas otras personas también conocidos como "sones de Veracruz", en la ya nombrada región jarocha. Dentro de los estados que comprende existe una división por subregiones como la de Sotavento, el Puerto, la sierra, los Tuxtlas, sur y Tabasco. Es frecuente escuchar los sones jarochos en las fiestas conocidas como "fandangos", relacionado con una práctica pagana, es decir, que no es música ritual religiosa. Tradicionalmente los sones jarochos basan su instrumentación en las jaranas, requintos, guitarra leona, vozarrona, guitarra de son y mosquito, que son derivaciones de la guitarra común; también se utiliza el arpa y las percusiones como charrascas o quijadas de burro y el pandero octagonal.


Con respecto a los pueblos huastecos, se tiene que se separan de los mayas alrededor del siglo XV A. C., y así formar una cultura propia. Su auge, tanto comercial como cultural, se da a partir del año 200 A. C. Pero es a mediados del siglo XV de nuestra era cuando son dominados por la alianza Tenochtitlán, Texcoco y Tlacopan. En otras palabras, son conquistados por los mexicas, los cuales imponen el náhuatl como idioma; trayendo consigo el olvido casi total de su lengua madre alrededor del año 1580. Del náhuatl "cuauhpanco" se deriva la palabra huapango que quiere decir "sobre el tablado", obviamente refiriéndose a la manera de bailarlo. El término es aplicado para designar tanto al baile como al canto, incluyendo la fiesta, que es de características muy similares al fandango del son jarocho; debido a que cuentan con las mismas influencias. La instrumentación mínima en un conjunto de huapangos consta de violín y huapanguera, muy frecuentemente se usa la jarana o la guitarra sexta. La huapanguera sostiene el ritmo, mientras que la jarana apoya armónicamente por medio de rasgueos; mientras el violín cubre las partes melódicas cuando no se corta. Aunque ésto no excluye el juego contrapuntístico con la voz.


Los rasgos característicos que resultan comunes entre los sones jarochos, asi como en los sones huastecos o huapangos, además de sus influencias culturales, radican en el mantenimiento de ritmos ternarios como el de 6/8 o el de 3/4, rápidos y estables. En muchos casos, dentro de una misma pieza, se presentan combinaciones de ambos, alternando uno y otro (6/8 y 3/4) consecutivamente; a esto se le conoce como compás sesquialtero. Los textos son comúnmente improvisados en décimas, es decir, una combinación métrica de 10 versos, los cuales pueden ser de siete u ocho sílabas. Dicho carácter improvisatorio hace difícil escuchar una pieza igual a como se interpretó antes. La combinación de versos pueden ser tomados de otros que no corresponden precisamente al titulo de la canción, por lo que cada son varía en cuanto a su narración a placer del cantante, quien los selecciona según la situación. La intención del baile, sobre una tarima o tambor de patada, donde se realiza el zapateado Que puede ser "de a montón" (sólo mujeres) o "de parejas" (hombres y mujeres), asi como de los textos, hacen una referencia constante hacia lo picaresco de doble sentido. También puede ser narrativo con moraleja, incluyendo en las voces adornos como laloleos o falsetes, ya sea para animar a la concurrencia o a los bailadores. Los sones jarochos y huastecos, como género, son polirrítmicos y polifónicos, es decir, en una misma línea se escuchan ritmos mezclados así como varias melodías simultáneas. Esta música rompe con las estructuras armónicas de las teorías occidentales.



Este es un excelente disco de música jarocha y huasteca, con ejecuciones limpias y precisas sin dejar de ser tradicionales. Destaca el virtuosismo en la ejecución del arpa y del violín. ¡Vale la pena escucharlo!

Repertorio:

01. El Siquisirí (Son Jarocho D.P.) ¡Y arranca la Fiesta Jarocha ! Con este Son dan principio las Fiestas con la salutación de los intérpretes y el canto a las mujeres bellas diciendo: "Buenas
noches señoritas muy buenas tardes señores, a todas las florecitas de rostros cautivadores van las trovas más bonitas de estos cuatro cantadores". Interpretado a cuatro voces, arpa, jarana, requinto jarocho y guitarra.

02. El Balajú (Son Jarocho. D.P.)
Relata hechos jocosos y coplas en las que una voz pregona y tres contestan. Es muy bailable. Interpretado a cuatro voces, arpa, jarana, requinto jarocho y guitarra.

03. El Tilingo Lingo (Son Jarocho, letra y música de Lino Carrillo)
Con ritmo muy autóctono pondera el propio son diciendo "que lo pueden zapateartanto el chino como el gringo". Interpretado a cuatro voces, arpa, jarana, requinto jarocho y guitarra, con intervención de bailarines auténticos.

04. Zapateado Jarocho (Zapateado, D.P.)
Este zapateado representa la mas pura respuesta mestiza al zapateado español y en él todos los instrumentos se lucen y los bailarines ponen el toque de Fiesta. Interpretado a cuatro voces, arpa, jarana, requinto jarocho y guitarra, con intervención de bailarines auténticos.

05. La Bruja (Vals Jarocho, D.P.)
Cuenta las peripecias de una bruja y las imprecaciones del pueblo a este personaje de leyenda. Interpretado a cuatro voces, arpa, jarana, requinto jarocho y guitarra.

06. María Chuchena (Son Jarocho, letra y música de Lorenzo Barcelata)
Lorenzo Barcelata, autor de la internacional canción "María Elena", le canta en este Son a una muchacha bonita que se está bañando en el río y a la vez, la galantea. Interpretado a cuatro voces, arpa, jarana, requinto jarocho y guitarra.

07. La Bamba (Son Jarocho, D.P.)
Indiscutiblemente la más internacional de las melodías autóctonas mexicanas. Su orígen se pierde mas allá del siglo pasado y esta interpretación se enriquece con el concurso de los bailarines, a la vez que dice que "para bailar la Bamba se necesita una poca de gracia y otra cosita". Interpretado a cuatro voces, arpa, jarana, requinto jarocho y guitarra, con intervención de bailarines auténticos.

08. El Cascabel (Son Jarocho, letra y música de Lorenzo Barcelata)
Esta es otra de las expresiones populares de Lorenzo Barcelata. Aquí tiene destacada actuación el violín huasteco que también alterna en las fiestas del pueblo. Interpretado a cuatro voces, arpa, jarana, requinto jarocho, guitarra y violín.

09. El Gusto (Son Huasteco, letra y música de Elpidio Ramírez)
Elpidio Ramírez es el autor que ha rescatado el acervo musical del Son Huasteco y uno de sus autores mas prolíficos. En este Son se aprecia la ejecución magistral del maestro Rolando Hernández al violín, asi como las coplas alegres de los cantadores y el baile. Interpretado a tres voces, violín huasteco, jarana y huapangera, con la intervención de bailarines auténticos.

10. Cielito Lindo (Son Huasteco, letra y música de Elpidio Ramírez)
A la manera del Son Huasteco, "El viejo Elpidio" -como le llamaban- evoca esta internacional canción mexicana. Interpretado a tres voces, violín huasteco, jarana y huapanguera.

11. El Huerfanito (Son Huasteco, D.P.)
Describe con picardía las peripecias de un supuesto "huerfanito". Son bastante alegre con el toque del baile. Interpretado a tres voces, violín huasteco, jarana y huapanguera, con la intervención de bailarines auténticos.

12. El Querreque (Son Huasteco, letra y música de Rolando Hernández Reyes)
En esta canción de coplas y refranes Jocosos el Maestro Rolando Hernández hace gala de su inspiración como compositor y violinista, a la vez que los bailarines la adornan. Interpretado a tres voces, violín huasteco, jarana y huapanguera, con la intervención de bailarines auténticos.

13. La Petenera (Son Huasteco, letra y música de Elpidio Ramírez)
En este Son el autor marca la reminiscencia del ritmo español denominado "por peteneras" y las coplas se suceden con el lamento del cantor y el adorno de las voces y el violín. Interpretado a tres voces, violín huasteco, jarana y huapanguera.

14. Que'sto Que l'otro, ¡Salud! (Son Huasteco, letra y música de Rolando Hernández Reyes)
Este Son bastante divertido resalta la costumbre muy mexicana de terminar cualquier discusión con un brindis. Interpretado a tres voces, viólín huasteco, jarana y huapanguera y la intervención de bailarines auténticos .

Codificado en MP3 @ 320 kbps a partir del CD con las portadas incluídas.

¡A bailar!

Chilenas Descriptivas de Costa Chica: Estampas de Mi Tierra (1988)

Baltazar Antonio Velasco García nació el 10 de mayo de 1944 en la población de Pinotepa Nacional, Oaxaca. Terminó la carrera de maestro de educación primaria y después hizo sus estudios en la especialidad de Inglés y la licenciatura de Ciencias Sociales para convertirse en maestro de nivel de enseñanza secundaria en diferentes escuelas del estado de Oaxaca. Desde muy joven aprendió a tocar la guitarra y a interpretar la música popular y romántica de la época. En las escuelas donde laboró formó tríos y rondallas enseñando diversos géneros musicales, entre ellos, la chilena. Su inquietud por la composición se inició en 1964 con temas románticos. Fue hasta 1966 cuando empezó a componer chilenas tradicionales y años más tarde inició un nuevo concepto en el texto de esas canciones regionales: Las chilenas descriptivas. Hasta la fecha cuenta en su haber con más de 40 composiciones de ese género y a partir de ese factor ha realizado diversas actividades culturales que giran precisamente en tomo a la chilena.

Primero como solista y posteriormente con su trío Los Chileneros de la Costa Chica (al cual integró a sus hijos), ha participado en circuitos culturales por toda la región, por el estado, por muchas partes de la república y en el extranjero, con el objetivo principal de difundir ese género musical. Ha estado en diversas radiodifusoras y canales de televisión regionales, de Oaxaca y ciudad de México. Gracias a su trabajo, la chilena ha trascendido a otros niveles, a la altura del huapango, el son jarocho y el son jalisciense. Fue también uno de los pioneros en la grabación, con repertorio completo de ese género, en LPs, cassettes y en CDs. Con su grupo ha grabado tres fonogramas y ha participado en varios discos colectivos alternando con cantores populares de mucho arraigo.

Pero su interés por preservar y difundir la chilena no ha sido solamente en el aspecto autoral o de interpretación. También se ha dedicado a investigar el origen de este ritmo, sus diversos aspectos y su área de influencia en los dos estados que la cultivan. Ha colaborado en publicaciones de carácter estatal y nacional con artículos sobre el género que se menciona. Asimismo, ha sido coordinador de varios eventos para promover la chilena, como son el Festival de la Chilena en Santiago Jamiltepec, Oax. durante su permanencia en esa comunidad como integrante de un club sociocultural. Fue el creador y organizador de los Encuentros de Chileneros que se efectuaron en Pinotepa Nacional,Oax y el principal coadyuvante de los realizados en la ciudad costeña de Ometepec, Gro. Ha dado conferencias en diversos lugares y ha promovido foros para debatir sobre los diferentes estilos de este género musical. De igual manera, ha formado talleres para la creación de chilenas descriptivas.

Ha sido objeto de diversos reconocimientos por su trayectoria artística y su actividad en el quehacer cultural. Hasta la fecha, sigue activo en la realización de otros proyectos culturales y aumentando su producción de chilenas descriptivas gracias a una beca del FONCA-CONACULTA (Edición 2003-04) como estímulo a su trabajo en la composición de Música Tradicional Mexicana (Premio Nacional). Actualmente, radica en la ciudad de Pinotepa Nacional, Oaxaca, de donde es oriundo, al frente de una galería cultural-artesanal, donde se exhiben fotografías antiguas de la región, pinturas de artistas locales y se ofrecen al público obras artesanales y material bibliográfico y fonográfico de esta zona.


Baltazar Velasco y los Chileneros de la Costa Chica

Agrupación formada por Baltazar Velasco quien junto a sus hijos, Ulises y Chanta Vielma, dan muestra de la música folclórica de su estado. Originarios de Pinotepa Nacional, Oaxaca, este trío ha sido reconocido como uno de los mejores intérpretes de un género musical conocido como chilena, ritmo proveniente del sur de América y que en las costas de Oaxaca y Guerrero se convierte en son mexicano. Dignos representantes de las tradiciones indígenas, negras y mestizas, en esta producción titulada Chilenas Descriptivas de Costa Chica, los Velasco plasman canciones en donde, con toda esa alegría que caracteriza a este género musical, dibujan las bellezas naturales y las costumbres de esta ubérrima región de la Costa Chica. Es así como, Baltazar Velasco y sus hijos, han recorrido distintos foros como el atrio de la Catedral, el Teatro de la Ciudadela y el Templo Mayor. En cada una de sus presentaciones, las coplas y sones de esta música invita al zapateo. Por último, cabe destacar que la trova de Velasco obtuvo el primer lugar en el Festival de la Chilena de Jamiltepec.





Tres Voces, un Autor, una Región y un Estilo

Sones y coplas de la costa chica de Oaxaca, música contrapunteada y alegre que invita al zapateado sobre una tarima, que alterna con remansos de sensualidad con sabor a coco y aroma a mariscos, eso y más son las chilenas; llamadas así por su lejano parentesco con la cueca que se canta y baila en Chile y en Perú, de donde seguramente arribaron a nuestras costas guerrerenses y oaxaqueñas en tiempos del virreinato, aunque, en el caso de Oaxaca, con una personalidad diferente, influenciada tal vez por la mística del alma oaxaqueña.

Las "chilenas descriptivas" que contiene este disco, obra del coplero pinopetense Baltazar Antonio Velasco García, tienen la característica que conteniendo el ritmo alegre de la Costa Chica, le cantan a su región, a su naturaleza bravía, con cita espontánea de su flora y de su fauna, cual coplas fetivas que, sin dejar de ser picarescas, le cantan a la naturaleza, que es cantarle a lo mejor del amor, al ambiente.

Baltazar Antonio Velasco García, Chanta Vielma Clavel y el joven Ulises Velasco Pérez son hoy, lo máximo del género chilenas de toda la costa chica de Oaxaca -y de Guerrero- porque se trata de tres voces diferentes, tres valores de la canción reconocidos dentro y fuera de Oaxaca, originarios de Pinotepa Nacional los tres, trovadores de privilegiado estilo, muy solicitados, que hoy por separado cantan alegres chilenas obra de Baltazar Antonio, compositor de gran porvenir como coplero Oaxaqueño.

Néstor Sánchez Hernández

Repertorio:

01. El Palo de Caraca
02. Los Chipilitos
03. Jamiltepec
04. El Santiaguito
05. La Collanteña
06. Costa Chica
07. La Indita Costeña
08. La Chilena
09. La Salinera
10. El Zacuaro
11. La Naranjera
12. Estampas de mi Tierra

Codificado en MP3 @ 320kbps a partir del LP, con portadas tamaño natural incluídas.

viernes, 24 de junio de 2011

Susana Harp - De Jolgorios y Velorios (2009)

Susana Harp Iturribarría (nacida en Oaxaca de Juárez, México) es una reconocida cantante mexicana de música tradicional, en su repertorio interpreta sones tradicionales en diversas lenguas, así como temas de compositores mexicanos donde fusiona lo tradicional con lo moderno, en su estilo musical reivindica sus raíces mestizas. Su madre es originaria de Oaxaca y su padre libanés. Desde muy pequeña participó en actividades comunitarias conocidas como tequio (idioma náhuatl: tequitl o tequiyo, 'trabajo o tributo' ), y su infancia se desarrolló tranquila, aunque siempre mostró interés por la música ya que fue influenciada por su abuelo Jorge Fernando Iturribarría quién le inculcó el gusto por la música. A la edad de 16 años es cuando decidió estudiar canto, pero antes prefirió enfocarse en su carrera académica hasta lograr concluir la licenciatura en psicología. A la edad de 22 años se trasladó a la Ciudad de México para continuar de manera formal sus estudios de canto y a la vez hacer una especialidad en Psicoterapia Gestalt y una maestría en Programación Neurolingüística. Fue hasta 1996 donde tuvo la oportunidad de incursionar en la música con un proyecto llamado Xquenda (idioma zapoteco: xquenda, 'alma' ) que fue su primer disco con canciones oaxaqueñas en zapoteco, náhuatl, mixe y en español que es el que le abrió camino en su carrera como cantante.

Posteriormente fundó la Asociación Cultural Xquenda A.C por medio de la cual, se han podido apoyar diversos proyectos para el Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe (Cecam) en Santa María Tlahuitoltepec. Esta asociación civil promueve e impulsa el talento de los estudiantes del Cecam. Ha producido materiales discográficos y conciertos en los que han colaborado intérpretes como el tenor Fernando de la Mora, el flautista Horacio Franco, el pianista Héctor Infanzón, el saxofonista Miguel Ángel Samperio y el arpista Andrés Alfonso Vergara, con el objetivo final de conseguir fondos para poder brindar "educación de calidad para que los niños y jóvenes oaxaqueños no emigren para trabajar y estudiar, y concluyan sus estudios dentro de sus comunidades". La Banda Infantil del Cecam obtuvo en 1985 el Premio Nacional de Artes y Tradiciones Populares de México.

Ha realizado presentaciones en diversos escenarios de América y Europa así como en diversos festivales de México, siendo uno de sus objetivos promover la música tradicional mexicana. Frecuentemente ha interpretado canciones en lenguas autóctonas como el zapoteco, el mixe, el náhuatl, el maya, entre otras. Paralelamente ha promovido la cultura de comunidades marginadas a través de la música. Su discografía cuenta con ocho grabaciones de estudio, mediante los cuales ha logrado apoyar a más de cincuenta proyectos culturales, tanto de artistas independientes como de comunidades indígenas. Cabe señalarse que la cantante se ha logrado colocar con gran aceptación entre el público.

De Jolgorios y Velorios es un disco temático que nos invita a reírnos de la vida y de la muerte, que nos ayuda a llorar lo no llorado. A través de canciones mexicanas muy representativas, mostramos las dos caras de la moneda: canciones que se tocan en las fiestas pero esas mismas piezas son indispensables en los funerales. De Jolgorios y Velorios es la metáfora cantada de que inicio y fin, de que muerte y vida se hacen de la misma materia.

Siempre Vivas

Las temáticas en relación a la muerte gozan de un lugar especial en el cancionero popular mexicano. No solo existe en el mismo un vasto y variado repertorio de canciones, sino que encontramos sones, décimas, corridos, boleros, bambucos, marchas y valses, por nombrar solo algunos de los géneros musicales más conocidos, que fortalecen al patrimonio regional de nuestro país. Si sumamos a lo anterior, la música y el canto de los pueblos originarios alrededor de la muerte, este patrimonio resulta único en el mundo debido a la riqueza y vitalidad de estas ecpresiones sonoras. Recordemos, tan solo para contextualizar su importancia ritual y festiva, que en noviembre del 2003, la UNESCO proclamó a la festividad indígena dedicada a los muertos como obra maestra del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad. En esta celebración existen elementos y manifestaciones culturales de un gran simbolismo: Mitologías, poesía, narrativa, altares, procesiones, tradiciones orales, cocinas tradicionales, rezos y oraciones, cantos, alabanzas y música.

En la serie de piezas que nos ofrecen la Orquesta Sinfónica del IPN y Susana Harp en el presente programa, se conjugan creaciones que han pasado la prueba del tiempo y lograron que amplios secotres de la sociedad las hayan hecho suyas, convirtiéndose de este modo en parte del imaginario colectivo y en referencia imprescindible de eso que hemos llamado identidad de los pueblos: La Martiniana, La Llorona, Dios Nunca Muere y podríamos ubicar a La Catrina en ese rubro, a pesar de su "reciente aparición". Junto con estas grandes obras, brillan con luz propia, propuetsas musicales de compositores que tienen un lugar sobresaliente en el ámbito de la canción mexicana contemporpanea, como son David haro y Alejandra Flores. Amalgaman y enlazan a las piezas antes mencionadas: Guendanabi Xianga Sicarú, canción de las culturas zapotecas del Itsmo, una canción de la costa chica de Oaxaca, Pedimentos de Angelito y Décimas de la Calaca, de Jorge Morenos.

De esta forma se mantiene un equilibrio sonoro, a todas luces plausible, de propuestas no del todo homogéneas y logra superar esa relación, no siempre resuelta, entre tradición y modernidad. Todas las piezas que escuchamos sobre la muerte en este disco, son piezas vivas y profundamente contemporáneas. La presencia cada vez más sobresaliente en la escena musical, de la Orquesta Sinfónica del IPN, la acertada y bien lograda interpretación de Susana Harp y la producción musical a cargo de Eugenio Toussaint, confluyen en este disco donde la calidad y el cuidado de la propuesta sonora son los elementos que la caracterizan. El canto a la muerte, suele ser, un canto a la vida que privilegia el recuerdo y se niega al olvido. las coplas y la música dedicadas a la muerte están, siempre estarán, más vivas que nunca.

Fernando Hijar Sánchez



Repertorio:

01. El Solito - David Haro
02. Muerte Platícame - Alejandra Flores
03. La Catrina - Eduardo Langagne
04. Arrullo al Revés - Alejandra Flores
05. Morir en Paz - David Haro
06. Dios Nunca Muere - Macedonio Alcalá y Cipriano José Cruz
07. Guendanabani - Daniel C. Pineda y Juan Stubi
08. Décimas a la Calaca - Jorge Morenos
09. La Llorona - Son Tradicional
10. Parabienes de angelito - Canto Tradicional
11. La Martiniana - Andrés Henestrosa

Codificado en MP3 @ 320 kbps con portadas y librillo incluídos.

jueves, 23 de junio de 2011

Los Camperos de Valles - La Pasión (2004)

En México hay muchos violinistas virtuosos en diferentes regiones del país, tremendamente creativos y con una técnica impecable aprendida, sin necesidad de pentagrama, observando y escuchando a los viejos. Este gran talento, enorme fuente de cultura y conocimiento, ha sido poco reconocido nacionalmente, siendo solo unos pocos violinistas los que se conocen fuera de su región . Juan Reynoso de la Tierra Caliente, Javier Bautista de Michoacán, el recién fallecido Eusebio Méndez de la Sierra Gorda y Heliodoro Copado de la Huasteca Potosina han revelado, por medio de grabaciones, documentales y giras, esta enorme riqueza musical que tanto se aprecia en las regiones donde nacieron. Heliodoro Copado había ofrecido múltiples conciertos en Europa y los Estados Unidos cuando, durante una gira por California, una embolia frenó su trabajo. Este CD es un homenaje a su enorme creatividad, el conocimiento e historia que le permiten hacer vuelos de gran complejidad, con que expresa emociones profundas que van desde lo más trágico en un son como 'El huerfanito' a lo más jocoso en 'El caimán'.


Copado fue, durante 25 años, el violinista del trío 'Los Camperos de Valles', formado por el huapanguero Marcos Hernández, cuya voz de falsete es el perfecto complemento al violín de Copado. Durante más de una década el trío se completó con la jarana y segunda voz de Gregorio, 'Goyo' Solano, el encargado de 'trovar' los versos que su público exige en todos los 'sones ejecutivos' cuya estructura musical permite la improvisación no solo en el violín, sino también en la lírica. En estos grandes sones, los mas difíciles de interpretar, el violín suele 'atravesar' el ritmo de las guitarras. Heliodoro Copado nació en el rancho Neblinas, Querétaro, y desde muy joven se enamoró del violín. "Yo siempre vivía en un rancho, y por ahí hacían bailecitos de guitarra, jarana y violín. Entonces yo iba y me juntaba con otro muchacho y otros amigos de mi infancia para escuchar la música. Allí empezábamos nosotros, le pedía el violín prestado a los que estaban tocando para ver si me salía una nota y con suerte los músicos que iban a tocar no eran egoístas y decían 'si, como no', y así me fue naciendo y me fue gustando."


Tenía 12 ó 13 años cuando Heliodoro empezó a tocar y 16 cuando ya se le consideró violinista. Tocaba en varios tríos y fue integrante de un mariachi de Ciudad Valles cuando el joven guitarrista Marcos Hernández le pidió que formaran un trío que se conoció como Los Camperos Huastecos y, mas tarde, Los Camperos de Valles. Eduardo Llerenas grabó por primera vez a Los Camperos en 1975 y produjo dos CDs del grupo bajo su sello Discos Corasón. Estos mismos CDs han resultado ser una fuente de enseñanza para los múltiples violinistas jóvenes de la Huasteca, que se esfuerzan por simular su técnica y virtuosismo en preparación para convertirse en huapangueros. Llerenas llevó a Los Camperos de Valles a Londres en 1989, la primera de muchas giras a Europa y los Estados Unidos en donde el son huasteco fue recibido con mucha atención y respeto. Estos escenarios representan otro reto para los músicos; acostumbrados a la calidez, la respuesta , los gritos, las carcajadas y el zapateado de su público, en Europa encontraban un público que escuchaba con atención y en gran silencio cada nota que interpretaban. Uno de los viajes con Llerenas resultó en la grabación del trío en los estudios de Peter Gabriel, roquero inglés y gran promotor de la música tradicional del mundo. La grabación fue producida por Llerenas con la participación de los excelentes ingenieros de los estudios de Real World - el sello de Gabriel. El material se quedó en los archivos de la disquera inglesa, tristemente olvidado, hasta que Corasón vio la manera de recuperar los masters y así producir un CD que podría celebrar la maestría, la pasión, de este legendario trío y de don Heliodoro en especial.









Lamentablemente Don Heliodoro Copado Ramírez, aquel violinista fundador e integrante de los Camperos de Valles, falleció el 7 de julio de 2007 a la edad de 69 años a causa de un infarto en su casa de Ciudad Valles, San Luis Potosí.


Descanse en paz Don Heliodoro, leyenda de la música huasteca.

Los Camperos de Valles - La Pasión (2004)

Repertorio

01. La Pasión. "Si la mujer es hermosa .. ¿porqué no he de amarla yo?" El CD abre con una interpretación muy sentida de este son huasteco tradicional que explora, con gran poesía, la alegría y la tensión del amor. Heliodoro hace gala de múltiples floreos con la vara en un ritmo asentado.

02. El Sacamandú. Con el vuelo del violín igualando la belleza del canto de un jilguero, el sacamandú es pieza clave en el repertorio huasteco. Es de difícil ejecución tanto por la síncopa del violín como por el falsete de la voz.

03. El Caballo. El son huasteco es capaz de inocencia poética, de gran melodrama, de fuerte ironía y también, como en este caso, de doble sentido. Este 'caballo' busca de alguna estimulación para poder ponerse a trabajar.

04. La Presumida. Los sones huastecos suelen glorificar a la mujer aunque también la critican y la culpan por hacerles la vida imposible a los hombres. En un verso improvisado para la grabación, Goyo teme que la mujer presumida, bien vestida y muy consentida, sea capaz de buscarlo y encontrarlo hasta en Europa.

05. El San Lorenzo. Esta versión del son, muy distinta a la que Eduardo Llerenas grabó en 1975, demuestra el gran asentamiento y madurez, propios del virtuosismo del maestro Copado.

06. Las Tres Huastecas. Compuesto ya en la época de la radio y el cine, este son es cantado a tres voces con letras ya establecidas y con poco espacio en su estructura para la improvisación. Lo que el son pierde en la creatividad, gana en la belleza de la armonía de las dos voces.

07. El Tepetzintleco. "No diré que nunca peco porque soy un ser humano ... " El violín mide perfectamente el humor de este son dedicado al poblado de Tepetzintla y sus moradores. No hay moralismo ni juicio del hombre que sabe como el licor de la botella pueda disipar la soledad.

08. El Fandanguito. Como se confirma en la voz de falsete , se trata de 'el rey de los sones' y los adornos en el violín de Copado responden a las exigencias de su público que siempre le pide 'el fandanguito ' para escucharlo y zapatear con gusto.

09. La Malagueña. Hay 'malagueñas' en diferentes regiones del son mexicano y el son forma parte del repertorio básico de los tríos huastecos. En esta interpretación, Copado toca 'atravesado' o sincopado al ritmo de las guitarras.

10. Huasteca Linda. Entre los mas bellos sones cantados a tres voces, 'Huasteca linda' es una elegía a la región y a sus mujeres. El canto de Marcos contrasta con la armonía del coro y Heliodoro adorna el son con floreos en su violín.

11. El Huerfanito. Este es un gran 'son ejecutivo' de la vieja escuela, lleno de melodrama y tragedia. El violín pinta la escena para que el público entienda como se sintió el hombre que, desde atrás de las rejas de la cárcel, ve pasar el ataúd de su madre y se lamenta no poder acompañarla a su morada final.

12. Mi Huastequita. Como es muy frecuente con los sones cantados a tres voces, el tema es la celebración de la región, las mujeres y los sones huastecos.

13. El Caimán. El violín de Heliodoro se entreteje perfectamente con las dos guitarras para crear el ambiente seductor y atrevido en que el caimán sale de las sombras para tomarse un baño de sol. 'El caimán', todos lo reconocemos, es hijo de Adán y muy interesado en seguir los movimientos de las hijas de Eva.

14. El Gusto. En este son los dos guitarristas provocan a Copado a que interprete unos pasajes improvisados en el violín que fueran realmente memorables, y el maestro responde.

15. La Huasanga. En este son 'ejecutivo', para muchos la pieza mas perfecta del repertorio huasteco, los tres músicos improvisan con gran fluidez y precisión. Marcos Hernández provoca a Copado, gritándole, "Échale ahora que estoy en Box" haciendo referencia al pueblo británico en donde Peter Gabriel ha convertido un molino de trigo en unos estudios de grabación excelsos. Copado responde con vuelos aparentemente imposibles en su violín que van de clímax en clímax. Hacia el final del son las dos voces cantan la 'cadena', estableciendo una conversación musical sobre las aventuras y los sueños del hombre enamorado.

Codificado en MP3 @ 320 kbps con portadas y librillo incluído

Túpele desde el cielo Heliodoro!

lunes, 20 de junio de 2011

Banda La Michoacana - El Sancho (2004)

El maestro Argemiro Ascencio, director musical de La Michoacana, nació cuando en las montañas de Ichán abundaban guajolotes y jilgueros. Las lluvias llegaban del rumbo donde amanece el sol. En las primeras aguas y a medio temporal crecían hongos rojos de sabor fino. Se usaba ropa de manta, huaraches de correa, y en las calles los niños hacían girar trompos, canicas, y pelotas de trapo liadas con fibra de maguey. La música se convirtió en su piel y destino cuando a la edad de ocho años agarró la tarola, luego la trompeta, y con la guía generosa de Tata Alfredo comenzó a desentrañar la hechura íntima de las piezas que escuchaba en festejos donde la Banda de Los Hermanos Granados, la de Pedro Gregario y la de Procopio Pablo encendían el regocijo, y fertilizaban el suelo que propiciaría que en este pueblo de 4,000 habitantes actualmente existan 18 bandas, 4 orquestas, dos conjuntos "modernos" y mariachis que laboran incluso en Garibaldi.


La Michoacana, cuyo origen se remonta a 1970, es uno de los eslabones contemporáneos más consistentes en esta poderosa historia musical articulada en la perseverancia, la tradición familiar, y la disciplinada formación de nuevas generaciones. Ha sido semillero fecundo y expresión afortunada del temperamento creativo de su director y de otros músicos fundadores como Julián Bartolo, Rigoberto Zamora, y Bernardino Francisco. Para el maestro Argemiro la música es el puente entre su alma y la fiesta. En los más de doscientos sonecitos y abajeños que ha compuesto, hay historias de gratitud, pasiones amorosas, imágenes y sucedidos del diario vivir en la Cañada de los Ónce Pueblos. En ese pentagrama expresa sus sentimientos a la enfermera que lo atendió en un accidente, la anécdota de la viuda que vende cerveza cerca del arroyo, la inocencia de los niños, el agradecimiento al amigo que "nomás por gusto" les regala una comalada de tripas de res cuando están en la escoleta.


Este prolífico compositor registra en su obra la incesante trashumancia en celebraciones patronales, jaripeos, pastorelas, ferias, y carnavales de la Cañada, la Meseta, el lago de Pátzcuaro, o en estados vecinos como Guanajuato, Jalisco y el estado de México. Su ánimo no está en el espectáculo. Le son más entrañables el kiosco, el atrio de la iglesia, el castillo estallando, los cuetes, los novios emocionados, la cocina en la que antes de, servirse un caldo les echan confeti y tocan 'El torito', que alegres bailan los caseros. En su casa sencilla y pulcra Alicia, su segunda esposa, luce una blusa bordada y hace tortillas mientras relata que en tiempo de cosecha preparan churipo y beben trago. Sentado junto a la ventana que da a un laurel, a veces de madrugada, entre ladrido de perros y canto de gallos, este hombre de apariencia retraída escribe la música que al paso del tiempo ha ido definiendo el sonido de La Michoacana. Estilo tan singular que entre los paisanos emigrantes se ha convertido en una sentida referencia de arraigo, y su público local lo reconoce a la distancia.


Los integrantes del La Michoacana profesan lealtad a las reglas que dan rostro y ser a su tradición. Se preocupan por prepararse para sostener con solvencia las gustadas competencias en piezas clásicas o semi clásicas. Por manejar con destreza las marchas, valses, pasos dobles, sonecitos y abajeños que tejen los diversos momentos de las bodas, 15 años, bautizos; y las atmósferas de la depurada estructura de las fiestas patronales que en la víspera, la alborada, la procesión, el baile o la danza exigen determinados repertorios. Esta actitud de dignidad artística que sin renunciar a sus raíces incorpora la exigencia de públicos frecuentemente condicionados por las modas mercantiles, es muy significativa en un entorno donde el éxito de agrupaciones como El Recodo o la Banda Machos, se ha constituido en el modelo a seguir inercialmente en detrimento de las creaciones propias, debilitando la corriente de músicos populares que, junto a las legítimas razones laborales de su oficio, dan un sitio privilegiado a la dimensión ritual y festiva.


Este disco se concentra en una parte de los abajeños del repertorio de La Michoacana, la mayoría compuestos por Argemiro Ascencio. "El Sancho", del que toma su nombre, refiere las andanzas del mítico personaje que conquista mujer ajena. Figura muy relevante en una comunidad poblada de músicos y artesanos que cotidianamente se ausentan de sus casas para atender las invitaciones a las fiestas, comerciar en Zamora y en otras ciudades aledañas, o para buscar fortuna en los Estados Unidos. En varios temas se incorporan las voces de dos pireris, cantantes tradicionales acompañados de guitarras que ofrecen serenatas y canciones de amor en las casas de las novias. Estas pirekuas, cantadas por hombres en voces de alto registro, muestran una profunda belleza que tiende a ser melancólica pero que también son capaces de gran alegría como en Silvia Sapichu, La cervecita. No cabe duda, que entre los sones mexicanos (huastecos, jarochos, calentanos, etc.) el abajeño es vital en términos de nuevas composiciones, ya sea respondiendo al sentir íntimo, o a la necesidad de estrenar repertorios en la fiesta que se aproxima.


También se incluyen en este disco abajeños compuestos por otros compositores como Lorenzo Gregario y Eleazar Magaña, autor de "El burrito", abajeño inspirado en la tristeza de un joven a quien su papá reprocha ser el único miembro de la familia que no logró profesión escolar. Y al maestro Armando Granados, gran músico purépecha descendiente directo de los precursores de este admirable movimiento cultural, que ha "modernizado" los abajeños introduciendo un fuerte sabor a cumbia en la parte rítmica y creando un estilo conocido como merequetengue.

En los montes de I,hán muchos pájaros se han ido. El cemento convive con tejas y adobes, las ancianas invocan su origen en las corrientes del Río Duero, los niños introducen monedas en las "maquinitas", y en la iglesia, custodiada celosamente por los cargueros, billetes de dólar cuelgan
de la túnica del patrono San Francisco de Asís. En calles y paredes, en la plaza y el cementerio, en el silencio y la palabra, se entreteje en un mismo devenir el esperado regreso de los muertos en forma de mariposas, el puesto de casetes piratas, los rebozos, la enagua, y los autobuses de las Bandas estacionados en los solares a la espera del próximo contrato. En su fortaleza ancestral, este pueblo situado al borde de la transitada carretera Guadalajara-Morelia, encuentra la inspiración para encender puntual el fuego del año nuevo purépecha. Para preservar 'El torito' como un ritual de conquista. Para que sus ojos asomen al mestizaje y retornen. Y para que la música brote cotidianamente en todas las esquinas, iluminando las devociones y desatando el gusto.

Eliazar Velázquez






Banda La Michoacana - El Sancho (2004)

Repertorio:

01. Jenguar'iri - El Sancho
02. Niilla ka jitunipalla - Vete, yo también me voy
03. El burrito
04. Ph'integnar' iskakinía - Me enamoré de ti
05. Male Natividah - Natividad
06. Shitur'i Veer'i - Tripas de res
07. Chita thunkin miashinkia - Te extraño Chita
08. Tata Alfredo Granados - Don Alfredo Granados
09. Juchiit noses Ucuaricua - Mi desgracia
10. Male Anita - Anita
11. Silvia sapichu - La cervecita

Codificado en MP3 @ 320 kbps con las portadas incluídas