martes, 18 de agosto de 2009

Las maravillas musicales de Tierra Caliente

Las maravillas musicales de Tierra Caliente
Visto en: arts-history.mx


La cuenca del río Balsas que corre entre escarpadas cañadas dentro de la Sierra Madre Occidental oculta varias maravillas. Justo en un valle que aparece de pronto, a 300 metros sobre el nivel del mar, se encuentra la Tierra Caliente del estado de Guerrero. Y ahí, entre su gente, hallamos verdaderos prodigios.

El violín propició al menos dos de ellos. El primero, fallecido apenas a finales del año pasado fue conocido como el Paganini de Tierra Caliente, don Juan Reynoso. En torno a su figura se creó el festival musical Dos tradiciones que unía a músicos guerrerenses junto con intérpretes de Canadá y Estados Unidos. Su talento le valió recibir el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1997.

El otro, un violinista manco, don Ángel Tavira, ha sido el protagonista de dos películas del cineasta Francisco Vargas: el documental Tierra Caliente, se mueren los que la mueven, y del exitoso largometraje El violín que le valió al veterano ejecutante el premio al Mejor Actor en la categoría Una cierta mirada en el Festival de Cannes de 2006.

Incluso existe el muy extendido mito de que una melodía de la región, recogida y transcrita por el barón Alexander von Humboldt en Ario de Rosales, fue empleada por Ludwig van Beethoven como melodía para desarrollar un movimiento de su Sinfonía sexta, opus 68, ¿Pastoral¿.

El catálogo de prodigios en torno al son de Tierra Caliente es inmenso. Javier Tavira uno de los sobrinos de don Ángel, explica que a diferencia de los sones calentanos de Michoacán y el Estado de México, los de esta región usan el compás de seis octavos y el tres cuartos siempre con síncopa, siempre en contratiempo rítmico, lo que es una característica muy propia de la cultura negra.

Tenemos influencia africana directa y eso lo vemos en el baile, en el tamborcillo, en la síncopa que utilizamos para cantar, en el contratiempo de la guitarra. En Michoacán se utiliza un compás más sencillo y exacto, y en esta parte siempre vamos en contratiempo, muy complejo tanto para los músicos como para los bailadores. Poca gente lo sabe tocar y bailar bien, explica Tavira.

Un sólo instrumento, el tambor que el propio Javier Tavira percute, refuerza la realidad de esta influencia de la cultura africana. Llamado tamborita o túa, e incluso alguna vez, changata, ese tambor está hecho de madera ahuecada y escarbada, y tiene un par de parches de cuero colocados en anillos también de madera y tensados con cuerdas anudadas, muy característico de los instrumentos de África. Muchos de sus ritmos son similares a los de rituales del continente negro.

tamborita calentana

Esto no llegó por arte de magia sino por el lado de la costa. En Veracruz desembarcaban barcos con cantidad de esclavos negros, quienes traían con ellos sus ritmos, sus músicas, sus danzas y su religión. Y se fueron a los lugares más recónditos y difíciles de Guerrero y de la Tierra Caliente. Creo que los nativos locales asimilaron este tipo de instrumentos y de ritmos y ya los hicieron locales, de acuerdo a la región, prosigue el músico.

La forma de ejecutar el instrumento es muy libre, de acuerdo con Javier Tavira. Con la mano izquierda, explica, utiliza una baqueta normal y del lado derecho emplea una más corta pero mucho más ancha, a la que se le llama bolillo. Con la primera, la vara normal, se hacen los redobles y con la otra, se dan golpes secos y se acentúa, es el que hace el contratiempo y la síncopa.

Aunque el conjunto tradicional emplea dos violines, una o dos guitarras sextas, otra guitarra más grande llamada panzona y la tamborita de madera de parota, pocos músicos quedan que todavía la toquen.

Tuve que hacer investigaciones de campo, visitar a los constructores de tamborita y a los que la ejecutaban. Ahorita ya hay muy pocos, de hecho, en los grupos que se conforman en la Tierra Caliente, difícilmente encuentras ejecutores de tamborita y los que hay, ya son viejos, rememora el músico.

Quizás, aventura Javier, integrante del conjunto Hermanos Tavira, porque tanto la guitarra panzona como la tamborita, son instrumentos estrictamente regionales y, por lo tanto, no tan comerciales.

Aunque a la fecha podemos hallar grabaciones tanto de Juan Reynoso como de la familia Tavira, así como de otros músicos, la primera grabación de la música de esta región realizada por una institución académica y con fines no comerciales, es Sones y gustos de la Tierra Caliente de Guerrero que conforma el volumen número 10 de la colección Fonoteca del INAH (coeditado por Ediciones Pentagrama y Conaculta-INAH).

Las grabaciones de campo, realizadas por el investigador Joseph R. Hellmer, en cintas de carrete abierto entre 1950 y 1960, y que apareció por primera vez en 1971 actualmente se distribuye su sexta edición, contienen sones, gustos, romances y sanagustines interpretados por el conjunto Ajuchitlán y el de Bardomiano Flores.

En la actualidad tenemos un panorama bastante completo del repertorio calentano, así como de las variaciones en la destreza y estilos de sus intérpretes. Sin embargo, a este fonograma cabe el mérito de haber sido el pionero en revelar a un público urbano y no sólo de especialistas, la riqueza y la belleza de tal tradición musical regional, comentó el etnólogo Gabriel Moedano Navarro, ex investigador de la Fonoteca del INAH, en el cuadernillo del volumen.

2 comentarios:

Salvador dijo...

Con el afán de quedar como excelentes investigadores, se quiebran la cabeza tratando de armar una historia coherente que explique el origen de las cosas. En el caso de México, lo común es darle todo el mérito a otros sobre o acerca de lo que se investiga. Ejemplifico: Las pirámides, tanto mayas, teotihuacanas, o de cualquier otra cultura antigua fueron construidas por estraterrestres; las chilenas guerrerenses fueron traídas desde Chile; cualquier instrumento de percusión resulta influencia africana, que si la tamborita, que si la marimba; cualquier instrumento de cuerda, por rudimentario que sea, es una influencia europea; cualquier instrumento de aliento que no sea de barro, es una influencia oriental o europea. Total que los mexicanos nunca han sido capaces de hacer nada sin la ayuda de otros y nada es original de nuestro país. Una muy "nacionalista" visión de nuestros investigadores. Qué pena

Moises dijo...

Hola!!!! Que pena no investigaron bien les falto mencionar a Los salmerones de Tlapehuala, Gro Isaias Salmeron por ejemplo