El Zopilote y otros Huapangos Poblanos



El zopilote y otros huapangos poblanos. Grabaciones de José Raúl Hellmer



Trío Fernández
Otilio Fernández, Abacum Fernández, voz y jarana y Efigenio Reyes, huapanguera.


Grabados por José Raúl Hellmer (Joseph Raoul Hellmer Pinkham) en María Andrea, hoy Coronel Tito Hernández, Municipio Venustiano Carranza, Puebla. Septiembre y Octubre de 1951

2010, cd
(Serie Compositores Poblanos) Conaculta/INBA/CENIDIM/Secretaría de Cultura de Puebla/Dirección de Música

Contenido: 1. El zacamandú, 2. La Rosita, 3. El zopilote, 4. La huasanga, 5. El son solito, 6. Los chiles verdes, 7. La presumida antigua, 8. El aguanieve, 9. La malagüena, 10. El cielito lindo, 11. La petenera, 12. El fandanguito con décima.


Tengo que documentar mi ignorancia, algo a lo que debería estar acostumbrada ya que es una actividad que realizo de manera cotidiana. :-P

Pensaba que el Estado de Puebla estaba o está escasamente representado en el blog, considerando que es un lugar donde residen importantes grupos culturales de México y el papel tan importante que ha tenido en la historia. Sin mencionar las tradiciones astronómicas con ese portentoso mole y toda esa dulcería mexicana.

Y entonces encuentro un sitio que es una joya y se los comparto: Puebla Musical

todo este preámbulo es para presentar un discazo, con un Trío Fernádez del que yo soñaba con poder escuchar mas piezas y mi deseo se ha cumplido!

Rastrear las músicas, grabaciones de campo, partituras e investigaciones musicales que se han realizado en nuestro Estado es una tarea minuciosa, paciente y con una fuerte dosis de intuición y conocimiento, requiere  también de la disposición  y entusiasmo de numerosas personas: investigadores, promotores culturales, comunicadores, músicos, sociedad civil, todo esto aunado a un proyecto: rescatar la memoria musical  de y conformar nuestra gente y conformar los Acervos Musicales del Estado de Puebla.
Gracias a instituciones  como el Centro Nacional de Investigaciòn, Documentación e Información Musical "Carlos Chávez" (CENIDIM) es posible contar con grabaciones de nuestro Estado que corresponden a uno de los registros más antiguos de los que se tiene conocimiento. Estas son grabaciones de campo realizadas en 1951 por uno de los investigadores de música más reconocidos y admirado de nuestro país: Raúl Hellmer y nos muestran la música de la huasteca poblana.(...)
Helio Huesca Martínez


Inserto una parte de el texto de que se puede leer completo aquí si saben que leer no ha matado a nadie? texto interesante en grado sumo, ya que explica como se conservaron estos viejos sones.

lírica nueva en sones viejos de la Huasteca poblana

por Rosa Virginia Sánchez

Las coplas que constituyen este documento corresponden a doce sones huastecos —uno de ellos, El fandanguito, repetido— que el reconocido folclorista José Raúl Hellmer registró entre el 2 de septiembre y el 9 de octubre de 1951 en María Andrea, Puebla, población muy cercana a la línea divisoria entre este estado y el de Veracruz, en el municipio de Venustiano Carranza. Llegó a ese lugar por primera vez siguiendo las pistas que diversos informantes de la ciudad de Villa Juárez le habían proporcionado sobre un personaje que consideraban el “mejor violinista de huapango” por aquellos rumbos. La razón de su estadía en esa zona era llevar a cabo la recolección de música de diversa índole en el entonces distrito de Huauchinango, por encargo del Departamento de Investigaciones Musicales del inba, que posteriormente se convertiría en el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical “Carlos Chávez” (cenidim). Este valioso material sonoro, recogido en discos de acetato de 78 rpm., forma ahora parte del Fondo Reservado de este Centro, junto con las versiones mecanografiadas del informe de campo correspondiente y su sección de anexos, que son básicamente las fichas de grabación, donde encontramos información primaria de los intérpretes, de las grabaciones, así como la transcripción de varias letras.1 En aquel recóndito lugar (población hoy rebautizada con el nombre Coronel Tito Hernández), José Raúl Hellmer conoció a Los Fernández, trío huapanguero integrado en ese momento por el violinista Otilio Fernández —un hombre de 64 años de edad, nacido en la ranchería de San Diego, municipio de Jalpan—, por el jaranero Abacum Fernández —hijo del anterior, con una voz prodigiosa— y el huapanguero Efigenio Reyes, originario de ese mismo lugar, pero que residía en aquel tiempo len Poza Rica, Veracruz. En algunas grabaciones, Ciro, hijo de Abacum, el más joven de la familia, intervino en la ejecución de la quinta huapanguera, debido a que Efigenio Reyes estaba ausente. Estos músicos, cuyo estilo es verdaderamente único y sorprendente, atraparon la atención del investigador desde el primer momento:

Yo, todavía verde en la cuestión del huapango, me quedé asombrado ante el acoplamiento y ejecución del grupo. Los adornos del violín —algunos, dignos de ser codas de algún concierto—, los maravillosos encajes rítmicos de la jarana y los vuelos diáfanos y penetrantes del falsete de Abacum. Tres generaciones de una familia tocando y cantando con el candor y dedicación que exige la buena interpretación de esta música. De lo más interesante fue la ejecución de la jarana. Abacum tenía 42 años y era grande y fornido. Tenía las manos toscas y callosas, por los trabajos rudos del campo. Sin embargo, tocaba esa jarana tan pequeña con una precisión y habilidad notables, haciendo con la mano izquierda unas posiciones muy difíciles para lograr ciertos acordes […], lo mismo que el “azote” —como se le dice allá al rasgueo—, realizado por Abacum con una destreza maravillosa, cambiando el rasgueo fundamental en cada son […] (Hellmer, 1990: 79). 

A pesar de que el propio José Raúl Hellmer y otros investigadores grabaron en varias ocasiones a Los Fernández, sus registros permanecen todavía en el anonimato, y de no ser por la edición de únicamente dos ejemplos —una versión del Fandanguito y otra de Los chiles verdes—, nada sabríamos de ellos. Ver Nota 2

Nota 2 El primer son fue registrado por José Raúl Hellmer y aparece en el disco LP ¡México en Alta Fidelidad! (Vanguard-Gamma); el segundo, fue recogido por Beno Lieberman, Ramírez de Arellano y Eduardo Llerenas, y lo incluyeron en el famoso álbum Antología del son de México, editado por primera vez en 1981 por Fonart-Fonapas.

El artículo incluye transcripciones de diversos sones incluídos en la grabación, sin duda el mas conocido es Los Chiles Verdes.

Los chiles verdes
1. Estando en una hortaliza, alcé las manos al cielo; allá me llegó una brisa desde tu rizado pelo, que a todos les simpatiza.
2. Chiles verdes me pediste, chiles verdes te daré, vámonos para la huerta, que allá te los cortaré.
3. A solas te quiero hablar para explicarte mi amor; tú muy bien debes pensar que yo sufro un gran dolor, que tú lo podrás calmar con un besito de amor.
4. Ora sí, china del alma, vámonos para Tenango, a vender los chiles verdes, hoy que se están madurando.

Comentarios

ana_xyz ha dicho que…
quien diría que uno de mis sones favoritos es poblano?
se nota que no he leído completo el cuadernillo de El Son.

http://bit.ly/2nGXrnr
David Leos ha dicho que…
Muchas gracias de nuevo por subir el material. Saludos!