viernes, 24 de junio de 2011

Susana Harp - De Jolgorios y Velorios (2009)

Susana Harp Iturribarría (nacida en Oaxaca de Juárez, México) es una reconocida cantante mexicana de música tradicional, en su repertorio interpreta sones tradicionales en diversas lenguas, así como temas de compositores mexicanos donde fusiona lo tradicional con lo moderno, en su estilo musical reivindica sus raíces mestizas. Su madre es originaria de Oaxaca y su padre libanés. Desde muy pequeña participó en actividades comunitarias conocidas como tequio (idioma náhuatl: tequitl o tequiyo, 'trabajo o tributo' ), y su infancia se desarrolló tranquila, aunque siempre mostró interés por la música ya que fue influenciada por su abuelo Jorge Fernando Iturribarría quién le inculcó el gusto por la música. A la edad de 16 años es cuando decidió estudiar canto, pero antes prefirió enfocarse en su carrera académica hasta lograr concluir la licenciatura en psicología. A la edad de 22 años se trasladó a la Ciudad de México para continuar de manera formal sus estudios de canto y a la vez hacer una especialidad en Psicoterapia Gestalt y una maestría en Programación Neurolingüística. Fue hasta 1996 donde tuvo la oportunidad de incursionar en la música con un proyecto llamado Xquenda (idioma zapoteco: xquenda, 'alma' ) que fue su primer disco con canciones oaxaqueñas en zapoteco, náhuatl, mixe y en español que es el que le abrió camino en su carrera como cantante.


Posteriormente fundó la Asociación Cultural Xquenda A.C por medio de la cual, se han podido apoyar diversos proyectos para el Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe (Cecam) en Santa María Tlahuitoltepec. Esta asociación civil promueve e impulsa el talento de los estudiantes del Cecam. Ha producido materiales discográficos y conciertos en los que han colaborado intérpretes como el tenor Fernando de la Mora, el flautista Horacio Franco, el pianista Héctor Infanzón, el saxofonista Miguel Ángel Samperio y el arpista Andrés Alfonso Vergara, con el objetivo final de conseguir fondos para poder brindar "educación de calidad para que los niños y jóvenes oaxaqueños no emigren para trabajar y estudiar, y concluyan sus estudios dentro de sus comunidades". La Banda Infantil del Cecam obtuvo en 1985 el Premio Nacional de Artes y Tradiciones Populares de México.


Ha realizado presentaciones en diversos escenarios de América y Europa así como en diversos festivales de México, siendo uno de sus objetivos promover la música tradicional mexicana. Frecuentemente ha interpretado canciones en lenguas autóctonas como el zapoteco, el mixe, el náhuatl, el maya, entre otras. Paralelamente ha promovido la cultura de comunidades marginadas a través de la música. Su discografía cuenta con ocho grabaciones de estudio, mediante los cuales ha logrado apoyar a más de cincuenta proyectos culturales, tanto de artistas independientes como de comunidades indígenas. Cabe señalarse que la cantante se ha logrado colocar con gran aceptación entre el público.

De Jolgorios y Velorios es un disco temático que nos invita a reírnos de la vida y de la muerte, que nos ayuda a llorar lo no llorado. A través de canciones mexicanas muy representativas, mostramos las dos caras de la moneda: canciones que se tocan en las fiestas pero esas mismas piezas son indispensables en los funerales. De Jolgorios y Velorios es la metáfora cantada de que inicio y fin, de que muerte y vida se hacen de la misma materia.

Siempre Vivas

Las temáticas en relación a la muerte gozan de un lugar especial en el cancionero popular mexicano. No solo existe en el mismo un vasto y variado repertorio de canciones, sino que encontramos sones, décimas, corridos, boleros, bambucos, marchas y valses, por nombrar solo algunos de los géneros musicales más conocidos, que fortalecen al patrimonio regional de nuestro país. Si sumamos a lo anterior, la música y el canto de los pueblos originarios alrededor de la muerte, este patrimonio resulta único en el mundo debido a la riqueza y vitalidad de estas ecpresiones sonoras. Recordemos, tan solo para contextualizar su importancia ritual y festiva, que en noviembre del 2003, la UNESCO proclamó a la festividad indígena dedicada a los muertos como obra maestra del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad. En esta celebración existen elementos y manifestaciones culturales de un gran simbolismo: Mitologías, poesía, narrativa, altares, procesiones, tradiciones orales, cocinas tradicionales, rezos y oraciones, cantos, alabanzas y música.

En la serie de piezas que nos ofrecen la Orquesta Sinfónica del IPN y Susana Harp en el presente programa, se conjugan creaciones que han pasado la prueba del tiempo y lograron que amplios secotres de la sociedad las hayan hecho suyas, convirtiéndose de este modo en parte del imaginario colectivo y en referencia imprescindible de eso que hemos llamado identidad de los pueblos: La Martiniana, La Llorona, Dios Nunca Muere y podríamos ubicar a La Catrina en ese rubro, a pesar de su "reciente aparición". Junto con estas grandes obras, brillan con luz propia, propuetsas musicales de compositores que tienen un lugar sobresaliente en el ámbito de la canción mexicana contemporpanea, como son David haro y Alejandra Flores. Amalgaman y enlazan a las piezas antes mencionadas: Guendanabi Xianga Sicarú, canción de las culturas zapotecas del Itsmo, una canción de la costa chica de Oaxaca, Pedimentos de Angelito y Décimas de la Calaca, de Jorge Morenos.

De esta forma se mantiene un equilibrio sonoro, a todas luces plausible, de propuestas no del todo homogéneas y logra superar esa relación, no siempre resuelta, entre tradición y modernidad. Todas las piezas que escuchamos sobre la muerte en este disco, son piezas vivas y profundamente contemporáneas. La presencia cada vez más sobresaliente en la escena musical, de la Orquesta Sinfónica del IPN, la acertada y bien lograda interpretación de Susana Harp y la producción musical a cargo de Eugenio Toussaint, confluyen en este disco donde la calidad y el cuidado de la propuesta sonora son los elementos que la caracterizan. El canto a la muerte, suele ser, un canto a la vida que privilegia el recuerdo y se niega al olvido. las coplas y la música dedicadas a la muerte están, siempre estarán, más vivas que nunca.

Fernando Hijar Sánchez



Repertorio:

01. El Solito - David Haro
02. Muerte Platícame - Alejandra Flores
03. La Catrina - Eduardo Langagne
04. Arrullo al Revés - Alejandra Flores
05. Morir en Paz - David Haro
06. Dios Nunca Muere - Macedonio Alcalá y Cipriano José Cruz
07. Guendanabani - Daniel C. Pineda y Juan Stubi
08. Décimas a la Calaca - Jorge Morenos
09. La Llorona - Son Tradicional
10. Parabienes de angelito - Canto Tradicional
11. La Martiniana - Andrés Henestrosa

4 comentarios:

Mike dijo...
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Pablo dijo...

Muy padres arreglos musicales, altamente recomendables y un saludo al buen Mike.

Mike dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Angel dijo...

Hola, que tal, me agradaría obtener un acceso al repertorio musical amigo, gracias!