sábado, 26 de marzo de 2011

Trío Xoxocapa - Sones Huastecos III (1995)


El son huasteco o huapango, se inscribe dentro de lo que se conoce, en términos generales, como música huasteca, es decir, es parte fundamental de todos aquellos ritmos, compases, acordes y manifestaciones sonoras que se han generado desde tiempo atrás en esa importante región de nuestra patria. Actualmente, el son huasteco vive una etapa de resurgimiento y recuperación gracias a la fuerte actividad que en pro de nuestra música popular se realiza en tierras huastecas: festivales, audiciones y encuentros han sacado del olvido a infinidad de tríos, parejas de bailadores, trovadores, poetas y cantores de huapango.

Dentro de este contexto, el trío Xoxocapa se ha perfilado como uno de los mejores exponentes del son huasteco o huapango dentro y fuera de la Huasteca, por su calidad musical y humana. Nos llena de satisfacción y alegría saber fue nuestros amigos y compadres Víctor Ramírez del Angel (violinista), Jorge Vidales Hernández (jaranero) y Mario Ismael Éernández (ejecutante de la guitarra quinta huapanguera) hallan llegado tan alto sin haber perdido la sencillez y humildad que los caracteriza; por eso puedo manifestar aquí que yo también alguna vez formé parte del Xoxocapa, a veces como jaranero, a veces como quintero; y que con ese naciente trío tuve la dicha de conocer el pueblo de Xoxocapa y haberme llenado los ojos de tanto verde y el corazón de agradables sonidos de son antiguo y de huapango. Puedo ahora recordar que la primera vez que visité Xoxocapa fue cuando cumplió quince años la hija de Rubén Cortés y fuimos algo así como padrinos de música huapanguera ...

Permanecimos ahí cerca de una semana compartiendo con músicos y cantores. Hicimos amigos y después formamos el Patronato Pro Carretera, y le cantamos a Xoxocapa con el "Xoxocapa" exigiendo ese camino. Parece ser que la carretera ya va llegando al pueblo ... después, volvimos a ir, a lo mismo, a ser padrinos de música y amenizar las pachangas de las quinceañeras. Hasta la fecha, mi compadre Víctor no cesa de invitarme cada vez que tiene que ir a su terruño.. . a veces podemos, otras no; pero de todas maneras no dejo de mandar unos cálidos saludos para las señoras de largo y de mirada triste, porque desde que las vi las traigo enterradas en los ojos ya que me recuerdan a mi difunta tía Huisi... una de ellas es cantora, buena cantora. La conocí allá por 1979 cuando asistí, junto con Manuel Alvarez Boada y Chucho Morales (Q.E.P.D.), a un encuentro de música y canto celebrado en Huaya. En ese mismo evento conocí a Don Carmen Tadeo, otro gran violinista xoxocapeño... En fin, recuerdos y más recuerdos del largo camino del huapango. El programa que hoy nos presenta el Trío Xoxocapa, reúne lo más variado del repertorio huasteco; pero no deja de resaltar una cuestión: Xochipitsauak, majestuoso son de costumbre que en el pensamiento indio tiene un profundo significado mágico-religioso ya que se ejecuta en todos los momentos relevantes de la vida comunal: es la flor sonora que llama a la contemplación y a la reflexión. Ese son fue precisamente el que cantó Doña Cándida Montiel Valdez, allá en Huaya... Vaya por ella y por todas las mujeres de
mirada antigua.

Hueycuatitla, Veracruz. Román Güemes.



Repertorio:

01. Alma Huasteca
02. Cecilia
03. La Media Azucena
04. El Tepetzinteco
05. El Muchacho
06. El Hidalguense
07. El Taconcito
08. El Aguanieve
09. El Mil Amores
10. El Bejuquito
11. La Malagueña
12. El Ausente
13. EL Tejoncito
14. Las Tres Huastecas
15. Mi Huastequita
16. La Xochipitsauak

Codificado en MP3 @ 320 kbps, con portadas incluídas

Venga!

lunes, 21 de marzo de 2011

Conjunto Tierra Blanca - Veracruz: Huapangos y Sones Jarochos (1958)



Decir Veracruz, es decir México; es la expresión musical de un pueblo que ama, sufre, canta, baila y se divierte; Veracruz es luz, sol, alegría y belleza; es tierra de hombres bravíos y ardientes como sus playas; tierra de hombres siempre alegres, bulliciosos y dicharacheros. La música veracruzana, por lo tanto tiene que expresar y hablar de todas estas cosas, y sus intérpretes tienen que ser veracruzanos para sentirla íntimamente e interpretarla tal como es: Unas veces alegre y bullanguera; otras, cálida y romántica; y otras más en que puede ser o un triste lamento o un reto.

El Conjunto Tierra Blanca de Chico Barcelata es un genuino representante de los cantares, sones y tonadillas veracruzanas que, no obstante sus pocos integrantes, son dignos exponentes de la música y los bailes de ese (como dice el músico-poeta Agustín Lara) "pedacito de patria que sabe sufrir y cantar", con toda su alegría y con todo el colorido y sabor que sólo podemos encontrar en la costa veracruzana.



Este gran conjunto se integró en 1946 y recorrió triunfalmente no sólo todo nuestro país, sino también la Perla de las Antillas y parte de los Estados Unidos. Fué de los primeros conjuntos en tener contrato en la XEW, así como programas de televisión por los canales 2 y 4, en donde el tele-auditorio admiró y aplaudió a este pequeño pero a la vez gran conjunto, con sus maravillosos zapateados precisos, vigorosos y artísticos que, sin temor a equivocarnos, pueden compararse con el clásico baile español o el famoso "tap" norteamericano.

En este disco se presentan doce números musicales plenos de ritmo y colorido, incluyendo algunos sones zapateados, que en este disco por primera vez en México se grabó este tipo de música con zapateo, interpretado a la perfección por el director del conjunto Chico Barcelata, secundado por sus otros integrantes:

Mario Barrada Murcia, Arpa
Eduardo Hernández H., Guitarra
José García Rosas, Jarana Veracruzana
Jesús Torres Díaz, Requinto


Conjunto Tierra Blanca - Veracruz: Huapangos y Sones Jarochos (1958)

Repertorio:

01. Canto a Veracruz
02. El Cascabel
03. Tilingo Lingo
04. La Bamba
05. Zapateado Veracruzano
06. Fandango Jarocho
07. Estampa Jarocha
08. El Ahualulco
09. El Huateque
10. La Morena
11. Vuela, Vuela Palomita
12. Veracruz

Digitalizado en MP3 @ 320 kbps a partir del LP, con imágenes de portadas incluídas

¡Júyale!

viernes, 18 de marzo de 2011

Zazhil - Sones Para un Nuevo Sol (2000)



Zazhil Es un grupo de músicos originarios de la capital de México, quienes desde 1981 se encuentran mezclando el son mexicano en sus diversas expresiones con ritmos contemporáneos lo cuál lo coloca como el primer grupo de son mexicano fusión. Cabe destacar que sus integrantes han participado individualmente en proyectos de música clásica, contemporánea, sudamericana, afroantillana,flamenca, canto nuevo, rock y jazz. Paralelo a este conocimiento de géneros diversos sus integrantes han mantenido a lo largo de 27 años un estudio incansable de la gran diversidad y riqueza de la música mexicana tradicional la cual es el “Alma Mater” de todos sus proyectos musicales y, a su vez, los ha llevado a importantes acercamientos con artistas de talla internacional como Amparo Ochoa (durante 9 años), Oscar Chávez, Pancho Madrigal, y Gabino Palomares. De igual manera fue por medio de programas culturales promovidos por el Estado que el grupo Zazhil pudo realizar giras y tener gran contacto con maestros del son huasteco, veracruzano, jaliciense, guerrerense, etc., así como con músicos indígenas de nuestro país.

Actualmente Zazhil plantea su idea del son mexicano fusión como músicos que viven y trabajan en esta gran ciudad y a su vez han tenido la fortuna de conocer el son mexicano de raíz planteando sonidos frescos que acerquen a la gente joven al son y a todos aquellos que viven esta misma dualidad. A través de su historia Zazhil se ha presentado en plazas públicas, teatros, escuelas, hospitales, etc., así como en foros internacionales en Costa Rica, USA, Martinica, Alemania, Bélgica, Holanda, Nicaragua, etc. con excelente aceptación.

Con esta propuesta lanzada en el año 2000, Zazhil hace un saludo al pasado y da la bienvenida al nuevo milenio. Aquí se encuentra lo más representativo de sones de nuestro país, rescatando interpretaciones tradicionales fusionándolas con otros elementos como son las percusiones que nos llevan a nuestras raíces africanas y la magnífica ejecución del bajo eléctrico y los instrumentos de viento.


Sones, blues, jazz: un toque de acordeón y bajo sexto

por: Carlos Sánchez

A capella las estrofas. Las voces son la analogía de un futbolista que con respeto se dirige al público para festejar un gol en el ángulo, en pase a la final. Es viernes por la noche y hay ritmo, cervezas para aumentar los grados centígrados en la piel, afinar la garganta para corear los cánticos. Las notas de un violín tocan la alegría. Arriba, hacia el cielo, un cúmulo de petates es el techo que contiene el sereno de una noche de música. Aquí son Los Jarritos, una cantina, aquí es la oportunidad preciosa para auscultar la propuesta de Zazhil: son rock / blues jazz.

En la cinco de mayo, que es el barrio, en una esquina, debajo de la enramada, encima de las piedras (que son el suelo en el foro) convergen la pasión y la bebida, el humo y las notas, el estallido en la garganta, acordes en los dedos. Después de los versos a capella, y a manera de presentación, Ramón Sánchez, domador de la flauta transversa, expone los motivos de las palabras en coro: “Somos el grupo Zazhil, venimos de la ciudad de México con un repertorio revuelto de música mexicana de diferentes estados, y lo que escucharon (a manera de presentación y a capella) es diciéndoles salud para que consuman, si no la casa pierde, y no nos vamos de aquí si no nos ponemos hasta las chanclas. Empezamos con una canción que es del estado de Morelos, es algo para pedir permiso, así como estamos reunidos, el cantor viene a pedir permiso para que lo dejen echarse una canción, después de ahí cantamos un son de Jalisco que compuso Panchito Madrigal, que compuso la canción Jacinto Cenobio, pues él también hizo este son que se llamó La paloma habanera, esta paloma habanera se la compuso a los cubanos con tantos años de bronca que han cargado con el bloqueo, a él se le ocurrió hacer esta metáfora entre el gavilán y la paloma. Y como no hay programa hoy hay les va esta Petenera.

Cantan después de una breve introducción sobre la rola de marras. Cantan y se divierten. Tienen los músicos prendida en sus pupilas la palabra euforia, les cae por sus mejillas el deseo de sus pies sobre el escenario, se trepan y a capela advierten que la música se hizo, la hacen. Y son una vela para encender el testimonio de lo que con los años se construye: calidad lúdica a cada zarpazo en el rasgueo del bajo, las yemas en los teclados, el aire en la flauta, el violín hecho un corazón que irriga de armonía el foro como choza. Atmósfera febril. Porque dicen y es sabido que en la cantina se canta el amor y la vida, porque destapar una caguama tiene implícito el encontronazo con la sensibilidad: se destapa también la libertad de sentir, decir.




Zazhil - Sones Para un Nuevo Sol (2000)

Repertorio:

01.Danza Chontal
02. Zamba Chucha
03. La Huasanga
04. El Grosero
05. Peteneras
06. Pajarillo
07. La Consejera
08. Sones Michoacanos
09. El Gustito
10. Cucurrucucú

Los que son muy tradicionalistas, seguramente criticarán algunas piezas de este disco. Sin embargo, para mí representa una bocanada de aire fresco y una manera diferente de percibir e interpretar la música tradicional mexicana. Su propuesta musical me gusta. Zazhil a pasado a ocupar un lugar entre mis favoritos.

Codificado en MP3 @ 320 kbps con las portadas incluídas. En tres servidores para facilitar la descarga.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Conjuntos Villa del Mar, Lindo Veracruz, Medellín, Coatzacoalcos, Río Blanco - Sones Jarochos Vol. 2 (1995)


El son jarocho es un género musical muy particular del complejo del son en México. Históricamente está circunscrito a una franja costera que va desde el Puerto de Veracruz, hasta los límites con Tabasco incluyendo una parte de la parte norte del estado de Oaxaca. Su espacio natural fue durante muchos años la fiesta popular conocida como fandango, en donde se desarrolló y se conformó al calor de la celebración y del baile. De ahí debido a desarrollos socioeconómicos irrevocables pasó a las zonas urbanas y a otros escenarios como los centros nocturnos, los conciertos, las salas de grabación y los festivales.

La instrumentación del son jarocho tiene uno de sus fundamentos más importantes en los instrumentos de cuerda de la familia de las guitarras entre los que la jarana reina indiscutible, no por nada la palabra jaranero se ha convertido en sinónimo de “ejecutante de son jarocho”. Existen diferentes tipos de jaranas que van desde el diminuto mosquito hasta la muy usual jarana tercera que mide unos 70 cm, aunque en la práctica se reducen a dos o tres que se utilizan comúnmente. Además, las características de la jarana y su papel armónico-rítmico, hacen que sea el instrumento preferido cuando de cantar solo (sin acompañamiento de otros músicos) se refiere. El segundo instrumento en importancia, también de la familia de la guitarra, es el requinto, también conocido como guitarra de son, cuya labor podría denominarse melódicorítmica ya que su papel en el conjunto de son jarocho es la de llevar una contramelodía continua que actúa como contrapunto al canto.

Otro instrumento, también de cuerda, que ha sido muy importante en algunos de los estilos y algunas de las etapas del son jarocho es el arpa, si bien no tiene el carácter de imprescindible que algunos le han querido dar. El arpa ha sido el instrumento que más se relaciona con el son jarocho porque fueron grupos con arpistas los que primeros llegaron a grabar a la ciudad de México y los que se hicieron famosos a partir de ahí. Mención especial debemos hacer de los arpistas de Tierra Blanca, lugar que pareció especializarse en la producción de muy buenos arpistas como Ricardo Vázquez Sandria del conjunto Tlalixcoyan y Don Manuel Barradas, padre de los también arpistas Plácido, José, Carlos y Mario Barradas Murcia, este último de los arpistas más definitorios del nuevo estilo urbano. Otros arpistas reconocidos son Andrés Huesca, Andrés Alfonso, Gregorio Zamudio Castro y Nicolás Sosa.

Los orígenes del son jarocho se remontan al siglo XVIII en donde la música venida de España, primordialmente de la zona de Andalucía y de las Islas Canarias adquiere un carácter muy peculiar en nuestras tierras al mezclarse con las influencias africanas que pululaban la cuenca del caribe en esas épocas y el sustrato indígena que poblaba originalmente estas tierras. Ya desde el siglo XVII y gracias a la Inquisición sabemos de ciertos géneros musicales propios de "mulatos y gente de color quebrado" Que se practicaban en diferentes sitios de Veracruz y otros lugares de la Nueva España. Sones como "El chuchumbé", "El jarabe gatuno" y otros bien pueden ser los antecedentes directos de los diversos sones que pueblan el territorio nacional, entre los que está el son jarocho.



Sin embargo no fue sino hasta finales de la década de los años treinta que algunos músicos de son jarocho comienzan a realizar el viaje que los llevaría a la ciudad de México. En esta época se estaban conformando las imágenes, reforzadas por el cine, de lo que se podía considerar como lo nacional, como lo mexicano, y por razones que no viene al caso discutir aquí, la música venida de Jalisco con todo e indumentaria se había apoderado del ambiente, lo que ocasionó algunos modificaciones a la música que originalmente se traía desde Veracruz. Entre los integrantes de esta primera ola de músicos jarochos estaban Lorenzo Barcelata y Andrés Huesca. Lorenzo Barcelata nacido en Tlalixcoyan, a pesar de estar fuertemente ligado a la música ranchera y huasteca, nunca dejó de cultivar el son jarocho, componiendo algunos de los sones jarochos más conocidos en la actualidad, y llegando incluso a registrar algunos sones tradicionales como propios entre ellos el famoso Siquisirí. Andrés Huesca, nacido en el puerto de Veracruz en 1917, llenó una época importante desde el centro de la república estableciendo una serie de cambios que marcaron el futuro de esta vertiente del son jarocho. Comenzó a grabar en los treinta pero no fue sino hasta la siguiente década que se convirtió en una figura pública difundiendo el son jarocho desde la ciudad de México. Se cuenta que el auge fue tan grande que Huesca tenía dos agrupaciones con el mismo nombre que se dedicaban a cumplir con los diferentes compromisos que surgían.

El requintista Lino Chávez, nacido en Tierra Blanca, llegó a México unos años después de Andrés Huesca y Nicolás Sosa y de muchas maneras les fue siguiendo los pasos. Perteneció al grupo de Los Costeños de Huesca y al Tierra Blanca para después formar su propio grupo, el Conjunto Medellín, y consagrarse como uno de los grupos más influyentes de esta nueva manera de hacer el son jarocho. Gracias a esto trabajó en películas, centros nocturnos y realizó un sin número de grabaciones.

En este disco se presentan 21 sones jarochos interpretados por los Conjuntos Conjuntos Villa del Mar, Lindo Veracruz, Medellín, Coatzacoalcos, y Río Blanco.

Repertorio:

01. María Chuchena
02. El Guateque
03. La Bruja
04. La Iguana
05. La Tienda
06. El Torito Jarocho
07. La Guacamaya
08. El Palomo y la Paloma
09. La Morena
10. Coplas de Fiesta
11. De Aquí pa'llá de Allá pa'cá
12. El Toro de las Bajadas
13. El Torito
14. Canto a Alvarado
15. El Gavilancito
16. El Pájaro Carpintero
17. El Coco
18. La Tuza
19. La Cumbamba
20. La Huana
21. La Mancornadora

Codificado en MP3 @ 320 kbps con portadas incluídas. En tres servidores para facilitar su descarga.

A Bailar!

martes, 15 de marzo de 2011

Conjunto Jarocho Lindo Veracruz - Para Mis Huastecas (1977)



El Conjunto Jarocho "Lindo Veracruz" de Macario Cruz Bejarano es uno de los grupos más emblemáticos del género, junto con otros tales como Tierra Blanca, Tatlixcoyan, Medellín, etc. Este disco me llama la atención porque ejecutan sones huastecos, y lo hacen realmente bien. He buscado la historia de este conjunto sin éxito, así que solamente les comparto su excelente ejecución de estos sones huastecos. Les pongo aquí un video de "La Bruja", en el género del Son Jarocho, que es característico de este Conjunto.


Conjunto Jarocho Lindo Veracruz - Para Mis Huastecas (1977)

Repertorio:

01. El Querreque
02. Cielito Lindo
03. El Soldado de Levita
04. La Cecilia
05. Las Tres Huastecas
06. El Hidalguense
07. El Mil Amores
08. La Presumida de Puebla
09. El Caballito
10. Las Dos Huastecas

Digitalizado a partir de otro de los LPs que tengo de mi padre, codificado en MP3 @ 320 kbps y en tres servidores para facilitar su descarga... Y así como ellos gritan:

Jojupa!

jueves, 10 de marzo de 2011

Grupo Biniguenda - Sones Zapotecos de Juchitán (1999)


Los zapotecas o binnigula'sa' son, en la actualidad, uno de los pueblos autóctonos más relevantes de México y que junto con otros forma la admirable policromía étnica del estado de Oaxaca. Más relevantes dijimos, en virtud de su gran obra cultural y técnica que, gracias a su formidable genio, llevaron a cabo en su glorioso pasado, en su vida remota de nación independiente cuando todavía Colaní, el oráculo, no introducía, con sus fatídicos presagios la zozobra en sus espíritus. Los zapotecas fueron bravos e indomables en la guerra, así como también cultos y aventajados en las ciencias y las artes, y nos quedan aún monumentos que lo comprueban. El poderoso emperador mexicano en vano intentó esclavizarlos y sólo consiguió hacerlos sus amigos ofreciéndole a su rey en matrimonio a la hermosa Pelaxilla o Coyolicaltzin su hija. Sus conocimientos en la táctica militar nos lo revelan las fortificaciones de Monte Albán y Tehuantepec, y otros mil de que se encuentra sembrado aún el hoy estado de Oaxaca. ¿Qué diremos de su genio artístico en vista de las soberbias ruinas de Mitla o Mictlan? Ésto, más sus conocimientos astronómicos, régimen político y altura a que llegaron en la escritura jeroglífica, nos indican de un modo indiscutible que marchaban al frente de la civilización americana.

Sones Zapotecos de Juchitán
por: René Villanueva

Los pueblos zapotecos de Oaxaca han desarrollado y preservado una cultura de fuerte personalidad y rasgos distintivos. Uno de ellos es el idioma. A pesar del origen común, se diferencian por su ubicación geográfica variantes que llegan a ser hasta seis o nueve, según los autores que lo clasifiquen. Su carácter de lengua tonal (el tono de la voz determina el significado de la palabra) hace que esta lengua posea un sonido musical. Si bien ha recibido muchos préstamos del español, ha conservado básicamente su sólida estructura de idioma no escrito conservado por la tradición oral. No obstante se componen poesías y canciones y hasta hace poco se ha iniciado su escritura.

Juchitán es un importante centro de la cultura zapoteca, preservada y transmitida por sus habitantes que hablan en su mayoría la lengua de los antiguos más que el español. Rastreando la flauta o pito zapoteco que escuché en las grabaciones de campo que en 1965 con el decidido apoyo del pintor Francisco Toledo realizó José Raúl Hellmer a los maestros de la flauta Don Melesio López e Isidro Regalado, quise valorar qué tanto se conservaba la tradición luego de más de treinta años en que él había realizado sus investigaciones. Los piteros que él conoció y grabó ya han muerto, así que la interrogante era válida. Para fortuna nuestra, la conciencia y valoración de su cultura que tiene el pueblo juchiteco nos permite disfrutar ahora de esa tradición gracias a la transmisión que se mantiene a través de generaciones.

La transmisión de la cultura como un valor que se lega de una a otra generación, garantiza algo fundamental a los pueblos: identidad y arraigo, que no están reñidos con el progreso y los cambios que cada época conlleva, sino que por el contrario, permiten saber seleccionar los elementos de esos cambios para asimilarlos cuando van en el sentido de la historia y sentir de cada pueblo y no son resultado de imposiciones externas de la llamada modernidad que no son sino las viejas tácticas de despojo y sometimiento frente a poderes hegemónicos con ideología arcaica pero dotadas de tecnologías desarrolladas. Gracias a esa transmisión cultural el joven músico Heberto Rasgado me presentó en Juchitán a su maestro de la flauta Don Germán López López, quien aceptó se grabara parte de su amplio repertorio.


Dice Don Germán: "La flauta zapoteca tradicional tiene ocho agujeros: seis arriba, uno abajo y otro atrás. Se usan carrizos especiales más largos, para poder acomodar los agujeros y la boquilla. Ahora escasea el carrizo, porque limpiaron el río después de la inundación del ciclón Paulina. Están creciendo unos pero son muy cortos y no alcanza a salir una flauta. Los carrizos crecen en la parte más montañosa del río, donde hay más arboleda. Como en este lugar pega mucho el aire, por eso ahí crece, ahí se ve crecer más largos los canutos. Están en una parte que le dicen isunaa, Paso Cruz. Porque toda esta parte cerca del pueblo, casi no quedaron. Yo fabrico también los tambores y las flautas. Los tambores que hago, no son de partes, el cuerpo es de una sola pieza de guanacaxtle, una madera muy fina, ahuecada con gurbia. Todavía hay un poco de esa madera, porque llega la aserradera y se la lleva toda. Los cinchos son de frijolillo y el amarre es de cuero de venado o de chivo, también los parches son de chivo. Hay tambores de diferente tamaño. Antes se tocaba con un solo tambor poro ahora ya utilizan el bajo o bombo, ya se escucha más bonito. Las baquetas son de cualquier madera. Se toca con una concha de tortuga y se le da con cuerno de venado. Así se toca aquí. Los huaves tocan con diferentes caparazones y su música es diferente."

La flauta juchiteca de carrizo es de siete agujeros, seis al frente y uno atrás, tiene embocadura de pico cuyo aeroducto es de cera. Está adaptada a la notación occidental, aunque por su fabricación artesanal la afinación y los tonos resultan en la mayoría de los casos aproximados y se resuelven al criterio del músico ejecutante. No se pretende el rigor y la exactitud de afinación de un instrumento de conservatorio, baste que permita tocar el repertorio tradicional. El conjunto tradicional llamado de piteros para tocar los sones yaa o sones ismeños auténticos que acompaña a la flauta consta de dos tambores de doble parche, uno grande de sonido grave o bombo y el otro de sonido agudo o redoblante. Un carapacho de tortuga percutido con dos astas de venado completan la dotación y dan al conjunto una rica sonoridad. El carapacho interviene junto con los dos tambores en los sones antiguos que Don Germán llama prehispánicos y que conservan más rasgos y elementos indigenas zapotecos. Los dos tambores acompaflan a los sones tradicionales, muchos de los cuales los piteros han adaptado para la flauta, como son los que se bailan en las fiestas, como Anastasia, La Mareña. La Llorona, etc.

Sea esta grabación la manera de agradecer, conocer y reconocer la belleza de la música del pueblo zapoteco, así como un merecido tributo al arte de don Germán López López, maestro de la flauta.


Grupo "Biniguenda"

Flauta: Germán López López
Redoblante: Feliciano Luis López
Bombo: Cecilio Santiago Castillo
Carapacho: Virgilio Luis López
Redoblante: Ramiro Martínez Vázquez

Repertorio:

01. Nisiaaba Ne Bapu
02. Estomago Vacio
03. Pitu Nisiaab
04. El Perro Del Diablo
05. Danza Del Tigre
06. Bere Xhiga
07. Son Telayu
08. Viejo Lucuxu
09. Muchacha Cara Fea
10. Anastasia
11. Semana Santa
12. Xmale Guzina
13. Guzee Benda
14. La Mareña
15. La Llorona
16. La Ultima Palabra
17. Bigose Guixi'

Disfrútenlo!

miércoles, 2 de marzo de 2011

Trío Los Jinetes - Sones y Huapangos Huastecos (1967)

El huapango y el son huasteco se toca en las regiones Huastecas de los estados de Veracruz, Hidalgo, San Luis Potosí, Tamaulipas, Querétaro y Puebla. La palabra huapango parece ser derivada del vocablo náhuatl cuauhpanco, que literalmente significa sobre la tarima; o bien, puede ser una deformación de la palabra fandango, que designa las fiestas en las cuales se ejecuta el son huasteco.

El origen del huapango se remonta al siglo XVII, y es producto de la fusión de las tradiciones musicales de los indígenas nativos del lugar con la instrumentación propia de los europeos. En el caso del huapango, estas influencias se observan en la instrumentación, la rítmica de 6 por 8, el canto con falsete y el zapateado sobre tarima que juega un papel importante en la composición musical del género.

El conjunto tradicional de huapangueros es llamado trío huasteco, y está formado por un ejecutante de quinta huapanguera (una guitarra de cinco u ocho cuerdas y cajón de resonancia mayor que el de la guitarra normal), mientras otro ejecuta la jarana huasteca (un cordófono de cinco cuerdas emparentado con la jarana jarocha). Estos dos instrumentos llevan el ritmo y la armonía de la pieza, mientras el violín pauta la melodía. El canto del huapango se ejecuta generalmente a dos voces, y en ocasiones los cantores se turnan los versos de una copla. En este caso, las formas comunes son que la primera voz cante los primeros dos versos y la segunda los repita, o bien, le conteste con otros dos versos. Mientras los cantores ejecutan los versos, el violín guarda silencio y el zapateado es menos impetuoso.

El huapango ha sido incorporado al repertorio de los mariachis, a partir del siglo XX, y de hecho es más conocido fuera de México ejecutado por este conjunto que por el trío tradicional. En este caso, el huapango es ejecutado con vihuelas, trompetas, guitarrón y violín; el falsete es mucho más alargado que en el huapango tradicional y desaparece el zapateado como parte del acompañamiento musical.

Trío Los Jinetes - Sones y Huapangos Huastecos (1967)

Repertorio:

1. La Petenera
2. Las Tres Huastecas
3. Cielito Lindo
4. Escolleras
5. La Rosa
6. El Toro Requezón
7. La Leva
8. La Calandria
9. La Azucena
10. El Llorar
11. El Gusto
12. El Fandanguito

No encontré mucha información del Trío Los Jinetes mas allá de que que alguna vez acompañaron al famoso "Viejo Elpidio" en los años 50's. Cualquier aportación de los lectores de este blog para saber más de estos artistas es bienvenida. Este es un viejo LP de mi padre que me gusta mucho (desde pequeño) por su rico repertorio de melodías huastecas que son ya clásicas. Me dí a la tarea de digitalizarlo junto con la funda del disco, a ver que les parece. Si les gusta, tengo mas viejos LPs que puedo ir digitalizando poco a poco.

Que lo disfruten!

martes, 1 de marzo de 2011

La Bamba con los Conjuntos Tlalixcoyan y Medellín (1990)



Como varios otros estilos de musica folklórica, la comercialización y profesionalización ha tenido un gran efecto sobre el desarollo de un estilo de son jarocho urbano. Por ejemplo, antes de los 1940's, el arpa jarocha era chica (por su tamaño, los arpistas jarochos tocaban la arpa sentados) en comparación con el arpa que se acostumbra en estos tiempos. En los 30's el arpsita jarocho Andres Huesca (1917-1957) ganó gran fama en la capital con sus papeles en el cine ["Allá en el Rancho Grande"(1936), "Historia de un Amor"(1942), "La Perla"(1945), "Solo Veracruz es Bello"(1948), "Oro y Flor de Caña"(1948), y otros] y grabaciones en que empezaron a usar un arpa jarocha construida al estilo de las "arpas grandes" de la costa occidental. En poco tiempo los arpistas siguieron la tradición empezada por Huesca. Las ventajas del arpa grande eran la ampificación de sonido y la capacidad de poder ser tocada de pie.

En los 1940's varios músicos jarochos como Andrés Huesca, Lino Chávez, Nicolás Sosa, y Julián Cruz, llegaron a la Ciudad de México para empezar una vida nueva como músicos profesionales. Durante los siguientes años grupos comos el Conjunto Tlalixcoyan de los hermanos Rosas, Los Nacionales de Jacinto Gatica, Los Costeños, el Conjunto Tierra Blanca, el Conjunto Villa del Mar de Angel Valencia, Los Pregoneros del Puerto, Los Ribereños, y varios más tuvieron grandes éxitos pero el grupo con más impacto fué el Conjunto Medellín de Lino Chávez.


Las grabaciones de Lino Chávez y su Conjunto Medellín son clásicas en el género jarocho y las innovaciones de Lino Chávez ( 1922-1993) en el requinto, Mario Barradas en el arpa, y la instrumentación y técnica del arpa, jarana y requinto estblecida por Chávez, establecieron el ejemplo contra el que la mayoría de los músicos jarochos urbanos se comparan hoy en día.

Aunque grabó mas de veinte discos durante su vida, Lino Chávez era un tradicionalista que nunca le gustó salir fuera de su tradición jarocha. Chavez dio origen al estilo contemporáneo de tocar el requinto jarocho tan imitado en estos tiempos. Alberto de la Rosa, profesor de la Universidad Veracruzana y director del Grupo Tlen-Huicani, dijo: "Actualmente tocar requinto jarocho significa tocar el estilo de Lino Chávez... la música del requinto jarocho es la musica de Lino Chávez".

Las cantinas históricamente han sido un importante impulso para la música tradicional. Mientras los clientes prefieran un buen son en vivo a lo que les ofrece la sinfonola o el video, muchos músicos podrán seguir ganándose la vida. Además, en la opinión de René Rosas, un músico jarocho, la cantina resulta ser un ámbito creativo. Según él, sus años de trabajo en estos lugares fueron los más estimulantes, porque, para sobrevivir, su conjunto tenía que manejar un repertorio enorme. Durante esa época el conjunto Tlalixcoyan, como se nombraba el de René Rosas y sus hermanos, produjo su primer disco, después de varias semanas de ensayo en la trastienda del Templo de Diana, una cantina de Ciudad Nezahualcóyotl.

El conjunto Tlalixcoyan fue contratado, el poco tiempo, por los dueños de un elegante restaurante. Ahí los descubrió Amalia Hernández, conductora del Ballet Folklórico Nacional de México, quien, con profesional intuición artística, integró a su Ballet al conjunto de los hermanos Rosas. A partir de este momento, para los hermanos Rosas, el Ballet representó un salario atractivo y seguro y la oportunidad de viajar por el mundo entero (en compañía de 104 colegas), a cambio de hundirse en una especie de coma musical por la reiterativa ejecución de un mínimo repertorio, noche tras noche y año tras año.



La gloria del son jarocho reside en la creatividad espontánea de cada interpretación. A pesar de que en la actualidad el cancionero jarocho más frecuente consta de sólo una treintena de sones, cuando se interpreta cualquiera de ellos siempre resulta en grandes y originales floreos en el arpa, en respuestas improvisadas en el requinto y en versos inventados al instante, normalmente con fuerte vena humorística.

Después de trece años, René Rosas salió del Ballet Folklórico para tocar en varios conjuntos importantes. Actualmente René, con su hermano el cantante Rafael Rosas, el notable arpista Gregoriano Zamudio y Cresencio "Chencho" Cruz, el as del requinto, toca para un público de turistas en los hoteles de Cancún. Su estilo sofisticado y las perfectas armonías en la guitarra muestran el gran alejamiento que guardan ahora con sus raíces originales. Sin embargo, las improvisaciones en el arpa y las respuestas furiosamente entretejidas del requinto, delatan su imborrable sangre sonera jarocha. Rafael Rosas, después de 30 años con el Ballet, no ha perdido su voz ronca y cachonda ni el antiguo repertorio de sus años mozos.
La Bamba con los Conjuntos Tlalixcoyan y Medellín (1990)

Repertorio:

1. La Bamba
2. Balajú
3. El Colús
4. El Siquisirí
5. El Agualulco
6. El Cascabel
7. El Pajaro Cú
8. Jarabe Loco
9. El Tilingo Lingo
10. El Butaquito
11. El Pájaro Carpintero
12. El Zapateado
13. La Bruja
14. María Chuchena
15. La Guacamaya
16. Maracumbé

Sones Jarochos "marisqueros", excelentemente ejecutados por dos de los grupos que fueron pilares de la popularidad del Son Jarocho a mediados del siglo 20. Vale la pena escuchar sus versiones y distinguir la influencia que tienen en el son jarocho de hoy en día.

A bailar!